miércoles, 2 de abril de 2014

Sueños que se cumplen


No recuerdo bien desde cuando sueño con el África negra.

Tal vez fuese desde los 8 años, cuando me regalaron el libro Las Minas del Rey Salomón, y las aventuras descritas en suelo negro me hiciera fantasear con el continente vecino.

Quizás fue aquella experiencia mística que sentí al escuchar la canción de Salif Keita, Tomorrow, banda sonora de la película Ali... Me invadió una tristeza y rabia aterradoras, provenientes de un pasado inexistente, que me hizo romper en un llanto incontrolable. Mi madre, para colmo, acababa de contarme historias sobre vidas pasadas, y tras sucederme aquello, imaginé que yo tendría que haber vivido y sufrido traumas allí.

Puede que también influyera mi gusto por la música negra. El hiphop, R&B, soul, jazz, reggae... y más tarde, folklore procedente de Ghana, Malí, Nigeria...

Grandes películas como Sometimes in April, Shooting dogs, Tsotsi... Personajes como Lumumba, Cabral, Mandela, Sankara...

No recuerdo bien desde cuando sueño con el África negra.
Solo sé que ahí está ese deseo desde años atrás, y sabía que un día llegaría mi oportunidad. Puesto que la mente es la predecesora de los hechos que nos suceden, sabía que mis ensoñaciones mentales obtendrían realidad en el futuro.

Desde que regresé de Brasil sentía en mi interior la llegada de esta oportunidad. Me preparé a conciencia, personal y profesionalmente. En el último trimestre, al acabar la universidad y marcharme a Portugal como voluntario en una granja orgánica, incluso definí la linea profesional que quería seguir: quiero trabajar con personas, en un entorno natural. Educar en valores y sostenibilidad. De ahí que uno de los personajes que idolatro sea Wangari Maathai.

Y llegó el día. La semana pasada fui contactado por una fundación de EEUU que lleva una escuela secundaria cerca de Hargeysa, en Somaliland, región que se independizó unilateralmente de Somalia hace 23 años. A pesar de su mayor estabilidad política y militar, y su mayor desarrollo económico respecto al sur, reconozco que por su cercanía al conflicto somalí, no la hace un destino muy atractivo. Sé que pueden pasarme cosas que en Madrid no sucederían. Pero también sé que las cosas que puedo aprender allí, no las tengo aquí.

Ha sido un fin de semana muy duro de despedidas. Tanto mi abuela, como algunos de mis amigos han sentido el miedo que me invade la incertidumbre del viaje, manifestándose con lagrimas. Ahora me encuentro en Las Palmas, visitando a mis padres 5 días antes de marcharme por un año a territorio somalí.

Espero obtener fuerzas y afrontar con valor lo que me espera. Espero ser un buen profesor de ciencias para esos chicos, y un buen alumno de su mundo. Espero mejorar como persona, y andar con energía el camino que tengo a mis pies.

Hasta pronto! La próxima entrada será desde suelo africano :)









sábado, 29 de marzo de 2014

Aquí está

Finalmente ocurrió, he sido aceptado como profesor en un colegio africano, en Somalia. Mi sueño de conocer África, una pequeña parte de ella, se verá cumplido durante un año a partir de la semana que viene.

La próxima entrada, será memorable. La ocasión lo merece.

jueves, 20 de marzo de 2014

Aire de primavera

Empreenderurismo sostenible. Fuente de la imagen: blog.agrosilas.com

Al fin a una semana provechosa.

La anterior fue bastante mala porque mi madre enfermó grave, seguí sin encontrar trabajo de nada, y continué mis dudas sobre mi relación con Lissa.

El sábado, Lissa vino a pasar la tarde y la noche conmigo. Fuimos a un taller de bailes latinos y una de las veces que salimos para tomar el aire, decidí hablar con ella acerca de mis dudas. Finalmente, la dije que yo así no podía seguir: tras 4 meses viéndonos, no quería congelar el tiempo ni mantener esa frialdad que ella me asegura no puede evitar. Así que decidí que esa noche fuese la última. Fue un poco raro volver luego a la sala, y más tarde que se quedase a dormir, pero sinceramente, me alegro de que viniera, y “nuestro último día” acabase así de bien. Me encanta pasar tiempo con ella.

Tras el fin de semana todo empezó a cambiar. Me llamó un padre preguntándome si podía dar clases particulares a su hijo; 2h a la semana de matemáticas. Aunque se lo he puesto muy barato (8€/h) no me quejo porque también le voy a dar clases a su sobrina. Por tanto, conseguiré sacarme 32€/semana lo que me libera del coste de continuar asistiendo a las clases de baile los fines de semana (fundamentales para mí) y comprar algo de comida. A su vez, también me ha llamado una mujer para que saque a su perro a pasear cuando ella no pueda (5€/h). Si finalmente se me da bien su perro, y me confía su cuidado, pienso que en pocos días ya no tendré que pedir dinero a mis padres para comer.

Pero lo mejor de todo, es que me ha escrito un director de escuela desde Somalilandia (una región auto-independizada de Somalia, el país más pobre del mundo) para que me una a su equipo de profesores. Mi sueño desde pequeño siempre ha sido ir a África, y aunque este destino no sea el típico lugar africano al que todos quisiéramos ir (un lugar seguro, con mucha naturaleza, música y playas afrodisíacas) no me importa. El tema es ayudar a quien más lo necesita, adentrarme en el campo de la educación y trabajo social, practicar inglés, conocer nuevas culturas... y salir de este país que tan pocas oportunidades me ofrece ahora. Así que tengo claro que sí el próximo lunes cuando haga la entrevista por skype, al director de la escuela no le importa mi acento español, y se decide a ofrecerme la plaza de profesor allí, me voy sin pensármelo dos veces.

A mi padre no le hace nada de gracia (tuve que darle la noticia el Día del Padre), pero mi madre, que fue quien me pasó la oferta para que enviase mi CV, me apoya al 100%. Sobre su enfermedad, los médicos todavía no saben que le atacó, o si todavía está en su cuerpo el agente patógeno, pero es un alivio saber que ya se encuentra más sosegada. Ahora habrá que mantener la precaución y confirmar a base de pruebas que es lo que la infectó, porque no hay dudas de que ha tenido que ser una bacteria, virus, parásito...

Estos días también me sentido más relajado. Mi mente paró de criticar mi “relación abierta afectuosa” con Lissa. La chica me encanta, pero el rollo que traíamos, a pesar de que me hubiera servido mucho para conocerme mejor como “pareja”, no era muy oportuno para mí.

Por último, estoy entusiasmado con los cursos de emprendeduría que estoy haciendo. De forma online, estoy realizando uno de macroeconomía, otro sobre cómo mejorar mis presentaciones y exposiciones ante el público, y otro sobre técnicas para conocer mejor al cliente en referencia a nuestro modelo de negocio. Y de manera presencial, en el CIADE de la UAM, estoy siendo asesorado por un equipo de couching junto a otros futuros empreendedores.

Además este sábado renuevo la licencia de socorrista (una lástima que tenga que perderme la manifestación en Madrid) y la próxima semana voy a sacarme la licencia de manipulador de alimentos.

Las cosas van a cambiar de rumbo :)

lunes, 10 de marzo de 2014

Tacatá

Fuente: blogdehumor.com

Terminó el fin de semana y tengo resultados de mis cavilaciones expresadas en el anterior post: decidí atajar el tema del sexo, y me acosté con una mujer que conocí durante las clases de baile.

A Lissa no la veía desde hace casi un mes, quedamos el pasado miércoles, pero aunque me sigue gustando mucho, siento que me da poca bola y continúa con su “relación abierta afectuosa”. Así ¿qué puedo hacer o esperar? Si alguien no te da bola, ¿le sigues ofreciendo juego?

Lo dicho, este fin de semana decidí salir sin correas de ningún tipo. No me refiero a salir en plan cazador, pero sí con la opción de comer carne si me la ponen en el plato (en sentido figurado, soy vegetariano convencido).

La chica, o mujer más bien, con quien me acosté el sábado es alguien que conocí hace un mes y poco, bailando bachata en el pueblo de al lado, durante unas clases gratuitas. Iba acompañada de una amiga y una niña, que luego resultó ser su hija, y la verdad que me cayó genial y me atrajo físicamente. Dijimos de vernos al sábado siguiente para bailar de nuevo, pero no apareció. Al siguiente sábado tampoco apareció, y ya dejé de ir a allí.

Sin embargo el pasado viernes nos volvimos a encontrar en el mismo bar por casualidad, y mientras bailábamos, sentí aquellas señales que tan bien dais algunas chicas, como diciendo: Bueno qué, ¿te apetece algo más o no?. Yo andaba un poco confuso por el tema de Lissa, por tanto me hice el tonto. Pero ya decidí que eso tiene que dejar de preocuparme. Hay que tomar las cosas como vienen, y no se puede estar siempre a la expectativa. Que eso luego produce mucha frustración, y hasta sentimiento de traición y engaño.

El viernes me dijo de vernos en una sala de Madrid, The Host, pero preferí salir con otras amigas por el sur. De madrugada cuando ya volvía a casa, la invité a mi casa, pero la noté algo tímida (todo esto via whatsup, que ya sabéis genera muchas mal interpretaciones) y como yo estaba cansado, al final, cuando ella por fin se decidió a venir, la dije que mejor otro día. Lo reconozco, eso no se hace.

Al día siguiente, sábado, quedamos para tomar un café aprovechando estos soles que nos alumbran tras un invierno tan lluvioso. Pasamos casi 4h juntos, hablando, conociéndonos, paseando... fue genial la verdad. Por la noche nos vimos en el bar donde nos conocimos para asistir a las clases de baile, y luego trato de convencerme para ir a otra sala en Mostoles. Como ando fatal de dinero, la dije que no. Ofrecí venir a mi ciudad, y luego ir viendo... Resumiendo, nos tomamos una copa, y luego se vino a mi casa.

Me intimidaba un poco acostarme con ella por aquello de mi confusión con Lissa, y porque curiosamente, la chica tiene ya dos hijos (me saca 9 años) y su hermana trabaja haciendo tuppersex. Es decir, que en sexo tiene mucha experiencia, y yo, le pondré muchas ganas, pero me considero novato.

Ni que decir tiene, que todo ocurrió normal. Desde arriba, desde abajo, algo de sexo oral (qué falta me hacía!!) y todo como la seda. Al fin y al cabo, somos dos personas normales haciendo cosas para las que nuestro cuerpo está preparado. Por tanto, si no lo piensas mucho, todo va como ruedas. Es una chica muy agradable, y aunque venimos de ambientes diferentes, no descarto repetir, si ella quiere, una noche como la del otro día.

Hoy lunes toca meditar sobre lo ocurrido y lo que no ocurrió el fin de semana. He leído un artículo muy interesante sobre las relaciones abiertas y los celos. Os dejo el link por si os anima :P

http://blogs.elpais.com/eros/2014/03/los-celos-in-progress.html


Saludos!

martes, 4 de marzo de 2014

El mono estancado

Fuente: elpurgatorio.net
Acabó febrero y comienza un nuevo mes. Para mí como si nada. Sigo estancado.

Sin novedades en cuanto al empleo. Mañana, sin embargo, me dicen si me conceden una beca para estudiar un master fuera. Sinceramente, es poco probable que la consiga porque nos presentamos muchos. Pero ahí queda un granito de esperanza. Sería la noticia que aliviaría mis tensiones.

Y es que aunque trato de mantenerme ocupado estudiando inglés, haciendo deporte, o por ejemplo ahora, voy a comenzar 5 cursos en la plataforma MiriadaX (recomendable al 100%) me sigue pesando el hecho de no valerme por mí mismo económicamente. Esta semana mis padres me pasarán dinero para que pueda vivir durante este mes.

En cuanto a la chica con la que andaba quedando (llamémosla Lissa), me tiene cabeza abajo. No nos vemos hace 3 semanas, en teoría (y eso no significa que lo ponga en duda) porque anda muy ocupada con su master, entrevistas de trabajo, y compromisos familiares. Me escribe todos los días, pero si ya tengo dudas respecto a lo nuestro, aquello que hace un mes definimos como “una relación abierta pero afectiva”, el hecho de no vernos aniquila la esperanza de mantener los lazos. Me jode su decisión de detener el tiempo en nuestra relación, sin voluntad para avanzar ni retroceder.

Se añade que tengo la lívido sexual por las nubes y últimamente estoy on fire conociendo chicas muy majas... y de muy buen ver. Cuantas menos intenciones de ligar uno tiene, más oportunidades le surgen. No debería tener conflicto moral a la hora de lanzarme, y de hecho así lo hice con dos de ellas (nada, solo cuatro besos), pero luego acabo algo cabizbajo cuando pienso en Lissa.

Volviendo a los ligues, a veces con el sexo me parece que lo vivo de forma artificial. Unas veces porque fuerzo que ocurra, otras, por el contrario, porque quiero reprimir mis impulsos, generando una bolsa de lujuria que me llena por dentro. Estoy casi seguro que la culpa la tiene el porno, la sociedad (véase medios de comunicación y amistades; parece que si no estás follando ahora que eres joven estas echando a perder tu vida), y estar desempleado. En ese orden. Obvio que siendo joven uno se siente más dispuesto al sexo, pero es que a veces me siento usado por “él”.

Pasar tanto tiempo solo, en casa, esperando a que llegue el fin de semana para asistir a las clases de baile y ver a mis amigos, hace que me vuelva más ansioso. Me ocurre con la comida además de con el sexo. No como; engullo. Como si me fueran a dejar en ayunas el día de mañana. No engordo, porque soy vegetariano y de constitución flaca, pero igualmente noto como me perjudica al estomago y las digestiones son más difíciles.

Con el sexo, me pasa algo parecido. Tengo días, y semanas, que me masturbo continuamente. Casi de manera inconsciente. Enciendo el ordenador, abro el facebook, los emails, y la página porno. Ya ni me satisface ni nada. Lo hago casi por rutina y desahogo. Y luego me da mal de conciencia, me siento sucio, y acaba por afectarme cuando tengo la oportunidad de acostarme con alguien.

Bueno por hoy creo que ya me confesé bastante. Especialmente los últimos párrafos. Son cosas que había comentado con mis amigos varias veces, los cuáles se identificaban con lo que decía, pero no quise decir nunca por aquí. Aunque hoy, sin pensarlo mucho, decidí que total poco importa lo que expresé por aquí, especialmente si tengo en cuenta cuantas personas me leen y cuantos saben quien soy.

A final de cuentas, el motivo por el qué abrí el blog fue para desahogarme no? :P

Saludos cibernéticos!

sábado, 22 de febrero de 2014

Quiero trabajar

Fotograma de la película Los lunes al sol.
Desde diciembre que volví a Madrid estoy buscando trabajo y la verdad que no aguanto más. Estoy cansado de tirarme mañanas buceando en foros de empleo, acudiendo a bolsas de trabajo municipales o regionales, investigando becas para continuar con estudios de postgrado, etc.

Sé que no soy el único en esa situación, y que afortunadamente nadie depende de mí económicamente. Es más, tengo la suerte de contar con una familia que me puede sustentar, pero ese mismo hecho, junto con mi orgullo y todos los años que dedique a mi formación, hacen que todo me sirva de poco anímicamente. Me siento impotente e inútil.

Soy licenciado en biología, especializado en la rama de investigación celular y microorganismos, y me estoy ofreciendo actualmente para todo (limpiar casas, cuidar de mascotas...). De la experiencia profesional que puedo citar, únicamente cuando trabajé de socorrista pude cotizar a la Seguridad Social, ya que el resto de trabajos (en una Asociación de empresas a nivel nacional, en un centro de Investigación ligado al Ministerio de Economía...) solo me ofrecían estancias como becario para no tener que cotizar. Tengo tres idiomas, y siempre anduve en movimiento: trabajando de forma remunerada, o haciendo voluntariados. Dentro de España y en el extranjero.

Lo que quiero decir, es que no se me puede culpar de formar parte de la generación Ni-Ni (ni estudia ni trabaja). De no haber hecho lo que se me pedía. Y sin embargo ahí ando, dependiendo de mi familia para vivir y malgastando mis energías y entusiasmo en casa. Nunca olvidaré cuando hace un mes casi me pongo a llorar a la salida del AhorraMás porque me rechazaron el CV.

Paso los días practicando inglés y, hasta ayer, esperando un sí de la última entrevista que hice. Trato de hacer cosas y no tirar la toalla, trato de estudiar materias que nunca tuve oportunidad de potenciar antes (cursos de economía, empresariales, desarrollo rural, uso de software libre...) y disfrutar del tiempo libre en lugar de quedarme en el sofá llorando, por ejemplo, acudiendo a clases de bailes latinos o haciendo deporte. Esto último reconozco que es lo que me alegra las semanas. Aunque tampoco puedo quejarme de aquellos momentos, cuando el clima lo permite, en los que salgo a leer mientras me da el sol de frente. Como en la película, yo también paso los lunes al sol... y los martes, los miércoles, lo jueves...


Cada vez que pienso en mi situación me siento abatido. Quiero trabajar. Quiero contribuir a la sociedad, y ser remunerado por ello para ayudar a mi familia y vivir mi vida.

martes, 4 de febrero de 2014

De vuelta por aquí

Granja donde trabajé mis últimos dos meses en Portugal. Fuente: http://www.entretantos.org/?p=818
Han pasado algunos meses desde que escribí por última vez.

Me marché a trabajar en granjas orgánicas en Portugal, y desde entonces nada. Tuve poco tiempo y disponibilidad para continuar con el blog, y sobretodo, pereza y desorden mental para exponer mis ideas. Fueron 3 meses increíbles donde aprendí mucho a nivel personal y profesional, donde conocí gente maravillosa, y alcancé cierta paz al final de cada jornada, durante las puestas de sol. Sin duda, Portugal valió la pena, como así se lo he hecho saber a mis amigos y familiares.

Regresé a Madrid por navidad, como el turrón, y tras unas fiestas cargadas de momentos familiares y algún que otro reencuentro amistoso, tuve que darme de bruces con la cruda realidad: desempleo, crisis políticas varias y soledad. Paso los días de la semana buscando empleo por internet, rellenando y volviendo a rellenar curriculum en cada plataforma (infojobs, bolsas de empleos varias, etc), entregando directamente en mano mi perfil en tiendas y supermercados, buscando becas o prácticas profesionales, cabreándome por las corruptelas y absurdos de nuestros dirigentes. Los primeros días no lo llevé mal, pero reconozco que la frustración y sentimiento de impotencia crecen muy rápido y me abaten.

Luego llega el fin de semana y se me olvida todo. Me apunté, finalmente, a un grupo de baile. Ahora asisto a clases gratuitas de salsa, bachata, merengue, kizomba... Me encanta. Siempre me gustó bailar (aunque de latino nada, lo mío era la música negra y el pachangueo), pero nunca quise probar de manera formal. Únicamente cuando salía los findes con mis amigos, me daba por soltarme, a pesar de que mi padre (igual de bailón que yo) me animaba a probar en alguna academia. No es que me haya vuelto profesional, pero noto la mejora en el mes que llevo, y cojo rápido los pasos y las figuras. Además, los problemas que tenía en la rodilla por el momento se han suavizado.

Otra novedad, y pienso que ha sido la que me hizo volver a aquí, fue la de conocer a una chica. Cómo no podía ser de otra forma, al final las preocupaciones amorosas son las que más juego dan cuando se trata de parlotear.

Una chica muy simpática y guapa que hace unos meses cerró una relación de 8 años. Nos conocimos al volver de Portugal (de hecho fue ella quien me trajo) y desde entonces hemos quedado casi todas las semanas. El caso es que, los dos íbamos muy chulitos en plan “tranquil@, yo no quiero nada serio”, “nos vamos viendo, pero eso sí, el resto de la semana cada uno por su lado libremente”... Y tras casi dos meses comienzo a flaquear. La chica me gusta, y cuando eso me ocurre, significa que vienen los miedos, la desconfianza, y los complejos. Me pongo irritable y aparecen unos celos de no sé dónde. Sé que están causados por traumas pasados con otras chicas, y no tienen justificación en el presente, pero que le voy a hacer. No se estar con una chica, sin asustarme de que me haga daño.


Vamos hablando ;)