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miércoles, 12 de octubre de 2016

Día de la Hispanidad

Me gustaría compartir una reflexión de mi colega Luis Esteban Rubio de Ecopolitica acerca del Día de la Hispanidad:

"Hoy, 12 de octubre, Día de la Hispanidad, comparto reflexiones similares a las que manifesté el año pasado:
En primer lugar, soy iberista y considero a España una Nación de naciones (al igual que lo sería Iberia); una Nación integrada por castellanos, andaluces, gallegos, vascos, catalanes, valencianos, etc.
En segundo lugar, esta fiesta surge apenas hace 100 años tanto en España, como fiesta nacional, como en el conjunto de Estados hispanoamericanos, como fiesta ordinaria. Comienza pues alrededor de 100 años después de la independencia de las antiguas colonias. Esto significa que es una fiesta que celebra la riqueza cultural y los beneficios mutuos que han tenido lugar debido a la interrelación entre los diferentes pueblos de Hispanoamérica. Y se eligió ese día, precisamente, para conmemorar el momento exacto en el que las culturas de uno y otro lado del Atlántico entraron en contacto.
En tercer lugar, por lo dicho en el punto anterior, el 12 de octubre no es un día en el que se celebre un "genocidio" ni un día para seguir pidiendo perdón por lo que hizo el incipiente Estado español durante tres siglos, sino un día para celebrar los puntos que tenemos en común y lo mejor que surgió de esa relación. Por ello celebramos una fiesta, no un acto solemne.
En cuarto lugar, creo que es un día para recordar las mutuas influencias artísticas, científicas, jurídicas, filosóficas, literarias, etc. Y, como me muevo en el ámbito de los derechos humanos, creo que es un día para leer textos como el Sermón del dominico Antón de Montesinos en 1511; para divulgar el pensamiento sobre derechos humanos del dominico Bartolomé de las Casas; para dar a conocer que fue en nuestras tierras castellanas, concretamente en Salamanca, y debido al descubrimiento de América, donde se fundó el Derecho Internacional Público de la mano del dominico Francisco de Vitoria y su Escuela de Salamanca; para conocer “la controversia de Valladolid” entre Juan Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de Las Casas; etc. Sólo en España la igualdad de todos los seres humanos empezó a ser defendida sólidamente por algunos pensadores, principalmente dominicos; en Francia y en Inglaterra la supremacía racial era algo incuestionable.
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Estatua de Francisco de Vitoria. Fuente: Universidad Francisco de Vitoria
En quinto lugar, si la Fiesta Nacional es un día para celebrar lo mejor de los puntos en común y de las relaciones entre los pueblos hispanoamericanos, no parece muy idóneo que el elemento principal de la celebración sea hacer un desfile militar por todo lo alto. Considero que el desfile militar debe quedar reservado para el Día de las Fuerzas Armadas que se celebra anualmente a principios de junio. Y en este sentido, soy pacifista, pero no ingenuo, y hay que ser conscientes de que al ISIS no se le derrota, al menos no sólo, con flores (véase Rojava) - por mucho que antes se pudiera haber hecho mucho más de manera pacífica con el objetivo de evitar su surgimiento. Uno de los ejemplos más destacados de pacifistas no ingenuos en el siglo XX fue Bertrand Russell: una de las personas que más iniciativas llevó a cabo durante el siglo XX en favor de la paz y que, sin embargo, y aunque manteniéndose “neutral” en la Primera Guerra Mundial, apoyó claramente a las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial.
En relación con las fuerzas armadas, (...) Creo que, este ejército, sí se merece un respeto anual en un día de las Fuerzas Armadas, pero no en el Día de la Hispanidad.
En sexto lugar, creo que el Día de la Hispanidad también debería servir para replantearnos qué es lo que queda en la actualidad, en los países hispanoamericanos, de algún tipo de colonización, antes a través de la fuerza armada, ahora a través del poder del capital. Es decir, ¿cuál es la relación de las grandes empresas occidentales con hispanoamérica? ¿Quién, y cómo, está explotando los recursos naturales de hispanoamérica? ¿Los gobiernos occidentales dan apoyo y de qué tipo a las grandes empresas sobre el terreno? ¿A qué empresas y en qué casos dan este apoyo? ¿Se están respetando los derechos de los indígenas en la actualidad? ¿Quién ha apoyado los continuos golpes de Estado en hispanoamérica durante el siglo XX? Etc. Y, en este sentido, recomiendo una gran película: "También la lluvia" sobre la Guerra del Agua de Cochabamba, con una gran profundidad en buena parte de sus diálogos. Para hacer dicha película fue consultado el padre dominico Ramón Hernández, del Convento de San Esteban de Salamanca, quien, posiblemente, sea el mayor experto vivo en la figura de Francisco de Vitoria.
Por último, y en resumen, ojalá veamos un día de la Fiesta Nacional que (1) no gire alrededor de un desfile militar sino de actos, eventos y fiestas que expongan y celebren los beneficios mutuos de las relaciones entre las diferentes culturas hispanoamericanas, y que (2) sirva también de altavoz para la denuncia de las injusticias que se siguen produciendo en la actualidad en todo hispanoamérica."

Feliz Día de la Hispanidad a todos! :)

viernes, 3 de octubre de 2014

Acerca de Al-Shaabab

Miembros de AlShaabab marchan a Mogadishu. El gobierno de Somaliland anunció hace dos años amnistía para todo joven militante que abandonara el grupo terrorista.
Terminó la primera mitad del primer trimestre. Ahora tenemos 5 días de descanso... Bueno, más bien, 5 días para seguir preparando lecciones y próximas clases. Aquí nunca falta trabajo.

Me hubiera gustado salir con algunos profes a Etiopía pero continúan los problemas de seguridad en la frontera y no nos han dado el visado desde la embajada etíope para poder cruzar el país en bus. La única forma era obtener el visado en el aeropuerto, pero los vuelos no merecen la pena para solo un par de días, y 30 minutos de viaje (300 dolares el vuelo; 3 dolares el bus).

Hace un mes y pico nos avisaron del riesgo de posibles ataques en nuestra región por parte de AlShaabab debido al asesinato de su líder por parte de EEUU. El riesgo era serio y se incrementaron las fuerzas de seguridad en todo Somaliland, especialmente allí donde había extranjeros. Nosotros, por ejemplo. En nuestra escuela recibimos más soldados para doblar las guardias y la vigilancia. Pusieron alambre de espino en los muros, y nos prohibieron salir de la escuela y hablar del tema.

Afortunadamente, hace un par de semanas nos dijeron que el grupo terrorista había sido dañado seriamente tras la caída de su líder, y no esperan ataques. El líder, Ahmed Godane, además de ser un astuto político, capaz de atraer a jóvenes y mayores en lucha sagrada contra los (infieles) extranjeros en tierra somali, fue capaz de eliminar (matar) a todos aquellos que dentro del grupo podían reemplazarle, y ahora que él no está, no queda nadie con la suficiente influencia o apoyo para sustituirle. Por otro lado, AlShaabab ya no cuenta con el respaldo de la población como sucedía anteriormente, debido a sus continuos ataques donde gran parte de las victimas son musulmanes. Han nombrado como nuevo líder a un comandante, pero no se espera mucho por parte de él.

Para poner un poco en contexto, AlShaabab nació tras la caída de las Cortes Islámicas. Las Cortes Islámicas surgieron en Mogadishu como un intento de parar la guerra civil entre milicias, asociadas a los diferentes clanes, que se disputaban el poder tras la caída del dictador Siad Barré. Las Cortes eran una unión de los diferentes Sheihks, o lideres islámicos, que buscaban el nexo de la religión como punto de inicio para la paz. Ni que decir tiene, que este grupo suscitó oposición por parte del “gobierno” local (impuesto por fuerzas extranjeras) y las milicias de los distintos clanes. Aunque, consiguieron parar la violencia en la capital, expulsando a las milicias terroristas, ganándose así el apoyo de la población civil, también generaron rencor por parte del gobierno local, quien les acusó de islamistas y solicitó ayuda a EEUU, Etiopía... Estos países intervinieron velozmente, y acabaron con el poder de las Cortes en Mogadishu. Pero el resultado no fue otro que la creación de un nuevo grupo más radical y fuertemente armado: AlShaabab (La Juventud). Como las Cortes, su punto fuerte era la imposición del Islam como punto de unión entre los somalíes, y la yihad (guerra sagrada) contra los infieles (fuerzas extranjeras). La cultura se islamizó y la paz volvió a base de “media luna y espada”.

Desde su creación, el objetivo de AlShaabab ha sido siempre expulsar del país a las fuerzas extranjeras que tratan el conflicto somalí, al tiempo que expanden su interpretación del Islam. No solo han matado a extranjeros (o somalies que colaboran con fuerzas extranjeras) en Mogadishu y el sur de Somalia, sino que también han matado en países interventores como Uganda, o Kenia. En el norte, en Somaliland, no han matado, se dice, porque su líder (el asesinado recientemente) era de Hargeysa (capital de Somaliland), y el gobierno aceptaba “no molestar” a su familia si el grupo no mataba dentro del territorio. Igualmente, el líder anterior a este último era de Abaarso, una aldea cercana a la capital. Vamos, que vivo cerca del nido enemigo xD.

Sin embargo, como dije anteriormente, las posibilidades de un ataque a la escuela parece lejano debido al último golpe recibido. Aunque los estudiantes y los profesores hemos recibido instrucciones sobre como actuar en caso de ataque, deseo y espero no lleguemos a necesitarlas, y pueda disfrutar de mi estancia en el país sin ningún acto de violencia.  

lunes, 19 de mayo de 2014

Día de la Independencia de Somaliland

Celebración de la independencia de Somaliland el pasado domingo. Fuente: www.somalilandpress.com
El domingo 18 fue el día de la independencia en Somaliland. Se conmemora la fecha en la que la región noroeste de Somalia, conocida como Somaliland con capital en Hargeysa, se declaró unilateralmente independiente hace más de 20 años.

Los profesores de la escuela y los pocos estudiantes que quedaban (la mayor parte se había ido con sus familias durante estos 5 días de vacaciones que tuvimos) fuimos a la celebración en la aldea donde estamos. A mí la verdad no me hace ninguna ilusión las fiestas patrióticas de este tipo, posiblemente porque vengo de España donde los nacionalismos no han hecho más que generar conflictos sociales. Sin embargo en África, hay que reconocer que mucha gente idealiza este tipo de movimientos ya que tienen su raíz en la descolonización.

En la aldea nos trataron (a los profesores) como un trofeo. Parecíamos la copa de la Champions League: nos sentaron en unas sillas para que todo el mundo nos pudiese observar bien, y luego nos pasearon, de la mano del alcalde, por toda la aldea (15 minutos, no es muy grande). Incluso había un cámara que no paraba de grabarnos mientras los peces gordos del poblado se ponían a nuestro lado, y personas de todo tipo nos colgaban banderas por la cabeza y los brazos. He de reconocerlo: no me gustó. Como digo, a mí el orgullo patrio me parece contraproducente. Apoyaría sin duda cualquier celebración de unión entre pueblos, o de lazos de tolerancia, pero en este caso, en el que siendo sincero tal vez me falte más información, no estoy a favor de la independencia de Somaliland.

Se independizó porque el grupo armado (de todos los que había durante la dictadura de Siad Barré luchando contra el régimen) conocido como Movimiento Nacional Somalí (MNS), se dio cuenta que el país era un auténtico caos tras la caída del dictador (1991). De hecho, solo fue en el último tramo de la lucha contra el dictador que los argumentos nacionalistas comenzaron a aflorar. El bombardeo del régimen contra la la capital de la región (1988), Hargeysa, y las ancestrales rivalidades entre clanes (cada cuál con su propio grupo armado) dieron lugar a una división de las fuerzas opositoras que generó la guerra civil posterior, y la independencia de Somaliland (1991).

Si bien comprendo que los somalilanders apoyen un gobierno autónomo hasta que el resto del país se normalice (hasta la fecha Somalia cuenta con un gobierno de transición que solo controla Mogadishu, el resto del territorio lo controla Al-Shabaah y otros señores de la guerra) pienso que el objetivo final debería ser la unión y ayuda a sus vecinos del sur. Como dije anteriormente, el pueblo somalí ya anda dividido entre Somalia, Etiopía, Kenia y Djiboti. Como para dividirlo aún más.

Obviamente esta es mi opinión, según la información que he recogido y mis ideales. Mucha gente aquí no lo comparte, y son la razón de que los que estamos a favor de la unificación nos mantengamos callados. Porque la gente en Somaliland se enorgullece mucho de su “democracia” pero como occidental puedo asegurar que es una democracia que amarra la autonomía ciudadana. ¿Qué paradoja para una región que justamente pide lo mismo no? Han tenido sucesivas elecciones y en las últimas el partido opositor las ganó, sin que se produjera ningún conflicto, pero no hay que olvidar que existen exiliados por todo el mundo que no están a favor del gobierno, e incluso parte de la población (de clanes diferentes al Isaaq) no les es permitido votar alegando que son somalíes y no somalilanders. Por no hablar de la libertad religiosa.


En fin, no me sentí muy bien el domingo durante dicha celebración. Mientras oía los cánticos patrióticos, en mi cabeza sonaba el Africa Unite de Bob Marley. Mientras los mayores de la aldea alaban Somaliland, a mí me caían gotas de sudor por el intenso calor que hacía en el lugar de exposición donde nos tenían. Y aunque reconozco me encantó salir de la escuela y ver personas nuevas, especialmente a los niños, no me gustó que me tratasen como un trofeo blanco que apoya su causa. El año que viene no repito.

jueves, 25 de abril de 2013

Primero el cómo, segundo el qué

Soy una persona que le encanta debatir. Tal vez fuese porque desde pequeño veía a mis padres discutir (en el buen sentido) las noticias del día mientras veíamos el telediario. Tal vez porque en mi casa, siempre hubo periódicos en la mesa, y mesas redondas o documentales en la tele. Tal vez porque me alentasen a leer e interesarme por el mundo. Y seguro, porque me encanta hablar, y experimenté desde muy temprano el goce de quien cree llevar la razón...

Todos mis amigos conocen mi gusto por sacar temas conflictivos o tabúes: religión, economía, política, sexo... cuando se está conmigo, poco fútbol! Sin embargo en los últimos meses, comienzo a pensar que:

Lo primero, debo hablar menos y escuchar más. Por algo tenemos dos orejas y una sola boca.

Lo segundo, las formas de expresarse son igual de importantes que el mensaje que quiere transmitirse.


Estoy cansado de ver luchas por ganar protagonismo, defendiendo y atacando a todo aquel que rebate tu punto de vista. Hacer (o al menos intentarlo) gala de una supuesta superioridad ideológica. Parece que hayamos olvidado el significado de CONSENSO y DIALOGO. Impresiona ver como se ofende la gente cuando, no solo les llevas la contraria sino que simplemente difieres en algún matiz.

Pero yo no voy a tirar la primera piedra. Realmente estas cosas nos pasan a todos. Todos tenemos un ego que reclama ser el centro de atención. Ser valorado e importante para los demás. De ahí que cuando alguien no comparte nuestra opinión, nuestro ego nos atice y tratemos de cambiar el punto de vista del oponente, o si esto no es posible, al menos evidenciar lo equivocado que está frente al resto. Para ello, solemos:

- Reírnos. Ya sea con una carcajada burlona o con una simple risita, continuada con una mirada de desprecio y/o indiferencia (mostrando lo irrelevante o iluso que es su punto de vista)

- Examinar con preguntas cortas y rápidas sus conocimientos, buscando alguna contradicción o falta de explicaciones (poniendo a prueba su ignorancia).

- Atacar sus fuentes de información (mostrando su parcialidad).

- Cortar su turno de palabra, anticipándonos a lo que quiere decir (provocando que su mensaje no sea expresado con claridad y robe protagonismo al nuestro).

- Levantar el tono de voz o enfatizar nuestro mensaje con gestos (para desviar la atención hacia nosotros).

- Decir la última palabra (asegurándonos que el oponente cae bajo nuestra opinión; su silencio es nuestra victoria moral: refleja la falta de respuesta a nuestros argumentos).

Todas estas técnicas sirven para "vencer" y ganar adeptos en los debates. Son especialmente placenteras para nuestro ego, y nos cargan de adrenalina (ambas cosas, poco aconsejadas).

Pero lo más importante es preguntarnos, si de verdad tenemos derecho a entorpecer la opinión de los demás, si conseguimos algo cuando avasallamos con nuestro punto de vista, y por último, de qué sirve ganar tiempo, cuando pierdes el respeto a las personas.

Espero en un futuro cercano, cuando debata, sea capaz de: permitir la voz a todos (incluso de aquellos que tratan de callar la mía); y ser consciente de que ninguna verdad es absoluta.

martes, 17 de julio de 2012

Nacionalismos IV. Sin pelos en la lengua


Muchas veces he reflexionado sobre la expresión "no pierdas tu cultura". Podemos pensar que conocemos lo que significa dicha expresión, pero si de verdad pensamos sobre ello, muchos no sabemos explicarlo de manera coherente.

Perder o ganar cultura no es como perder o comprar un zapato. Al menos parece que ambas pertenecen a dimensiones diferentes: la cultura, a una más profunda y abstracta, que está relacionada con la identidad de un pueblo. Aspectos como la literatura, la danza, la pintura, lascostumbres ("cultura de calle"), etc, son términos asociados al concepto de cultura. Me parece increíble algo de por sí inofensivo y curiosamente bello, puede llegar a dificultar tanto las relaciones humanas y generar tantas luchas. Entre esos factores, se encuentra la lengua.

Hoy día, la lengua propia es uno de los aspectos culturales más defendidos por los pueblos para hacer valer su identidad frente a sus vecinos. No importa que otros aspectos como la pintura, la danza, la música... estén sustituyéndose unas por otras; ellos, aún siendo también valores culturales, no reflejan la fuerza de identidad nacional que le otorgamos a la lengua. Por ello, si dos pueblos comparten dichos aspectos, pero la lengua es diferente, ya está en juego la autonomía de ambos (especialmente en Europa): la lengua indica que ambos pertenecen a culturas diferentes (aunque los demás valores culturales los compartan en mayor medida) y por tanto deben limitar sus fronteras y relaciones. Si entonces hay alguna voz que apoya el uso, la continuidad generalmente, de una lengua común para evitar así la separación de ambas comunidades, es tildada inmediatamente de voz transgresora y represora.

Y la verdad que no lo entiendo. Porque yo veo a cada valor cultural como una herramienta para vivir en comunidad; para hacer la vida más fácil, e incluso divertida. Pienso que cuando uno de esos factores queda obsoleto o simplemente deja de ser útil como tal, no debería existir ningún problema en abandonarlo.

Pero claro, esto que digo, en el caso de las lenguas, a muchos les puede parecer una barbaridad, "Cómo vamos a cambiar nuestra lengua por otra!! como vamos a olvidarla sin más!!". Pues simplemente dejando que el flujo natural de la cultura fluya. Pongo un ejemplo: si los jóvenes del Congo ahora solo hablan francés en lugar de sus lenguas maternas, ¿deberíamos tomarlo como un error? ¿como una involución (como muchos dicen)? claro que no! me parece mucho más importante que en un país tan grande como RD Congo un chaval del sur pueda comunicarse con uno del norte, a que ambos tengan que limitarse a hablar con personas de su región.

Algunos me criticarán argumentando que planteo un debate en el que hay qué elegir blanco o negro. Cierto, explicaré por qué lo hago. Por supuesto contemplo la opción de que, continuando con el ejemplo anterior, ambos congoleños conozcan tanto su lengua regional como la de aspecto nacional. Pero hablo desde el punto de vista blanco-negro, porque como todos sabemos, existen momentos en los que debemos elegir en que aspecto ponemos más esfuerzo a la hora de aprenderlo/ejercerlo, e incluso hay personas que no poseen la capacidad de usar varias lenguas. Pienso, que para esos casos hay que tener claro que es más importante, y para mí, es más importante unir que dividir. Más importante usar una lengua general que una particular.

Sin embargo, esto a algunos les parecerá una catástrofe cultural, como dije antes. Piensan que abandonando nuestros aspectos particulares, llegaremos a un punto de en el que no existan matices ni diferencias, rompiendo con el concepto de muticulturalidad que tanto gustamos de hablar hoy en día...Y eso sí que me hace gracia, porque eso nunca va a pasar. Al ser humano le encanta pertenecer a un grupo e identificarse con él (de ahí que copiemos rasgos culturales de otros pueblos, y nos asemejemos cada vez más), tanto como le encanta destacar y diferenciarse de sus congéneres.

De hecho, se ataca al inglés y al español como dos de las lenguas más "invasoras", pero es evidente solo con viajar un poco por los países que hablan dichas lenguas, para ver como igualmente se dan diferencias. Diferencias que tienden a crecer, y no a disminuir. Que enriquecen el idioma original, aportando nuevas palabras y significados a sus diccionarios respectivos.

Personalmente, no veo ningún inconveniente en la pérdida de rasgos culturales, porque de antemano sé, que aparecerán otros nuevos. Nos asemejamos y diferenciamos constantemente. Claro que puede decepcionarnos un poco el hecho de que alguien de Brasil nunca haya bailado samba, que los nigerianos ahora solo escuchen rap americano, o que gran parte de los adolescentes españoles sepan cocinar macarrones pero no tortilla de patata, pero es que la vida es así: cambios continuos. Y aunque duela perder, hay que tratar de pensar en lo que ganaremos con ello.

Hay personas que se aferran al pasado, y otras al presente. Hay personas que tachan de culturas invasoras a aquellas que predominan o se extienden más rápido que las propias. Estas personas no comprenden, que la evolución pasa por encima de todo. Por encima de culturas y opiniones también. Y eso es algo que no podemos parar, solo aceptar.

Las lenguas se crearon para comunicarnos, y no para separarnos.

martes, 22 de mayo de 2012

Nacionalismos III. La interpretación de la historia


¿Pensáis que la historia es objetiva? yo tengo claro que no. La historia no es más que la interpretación de los datos y hechos del pasado, y estos, como las noticias de hoy en día, son diferentes según el punto de vista desde el que uno mire.

El pasado sábado, visité el museo de historia catalana. No recordaba que en Madrid tuviéramos un museo específico de historia madrileña o, como aquí también tienen, de arqueología catalana, pero estaba equivocado. El museo de historia de Madrid, según su página web, muestra la historia moderna de la región. El de arqueología por contrario, muestra desde la prehistoria hasta la Edad Media, no solo de España, sino también de Grecia, Egipto, Roma...

Bien, como decía fui al museo de historia de Catalunya, esperándome un nacionalismo latente en la manera de contar la historia; un fallo por mi parte. Los prejuicios deben dejarse en casa para ser capaces de valorar las cosas en su más objetivo sentido.

Sin embargo, salvando las primeras salas de prehistoria, e historia antigua, en la Edad Media cuando algunos nobles de la época deciden llamar Catalunya a aquella región, comienzan a verse algunas cosas en las que no estoy de acuerdo. No quiero decir que ellos estén equivocados, sino la diferencia que existe entre la noción histórica de unos lugares a otros, en los que pienso que media la ideología política, que siempre busca su refuerzo en la historia del pasado. Ya sea para fortalecer unos argumentos que carecen de sentido por sí mismos, o para excusar acciones del presente.

Así, me di cuenta que tanto en Madrid como en Barcelona, se entiende que las poblaciones de la época, tras la unión de Castilla con Aragón, eran discriminadas por estratos sociales. Pero en este museo, indicaba que los dirigentes, los contribuyentes de las desgracias de los estratos populares, solían ser impuestos por los castellanos, no eran catalanes. Ahí comienza lo que ellos llaman, la represión española sobre cataluña.

En Madrid nos enseñan que sí, que la sociedad siempre estuvo a los caprichos y desaires de reyes y nobles, de aquellos poderosos que ostentaban sus posiciones más por un derecho de herencia que por la ganancia de méritos propios. En resumen, nos enseñan que la población sufría por culpa del despotismo y absolutismo de los dirigentes, en este museo no habla de la misma manera. Explica la historia como si los "españoles", entre los que yo diferencio entre ciudadanos y reyes/otros mandatarios, causaban las desgracias de la ciudadanía catalana.

No me gustó ver, como reclaman un desprecio en la inversión de capitales en cataluña por parte de los "españoles", cuando el propio país se encontraba sumido en guerras y pobreza, a mí entender, no por culpa de los españoles sino de unos Austrias imperialistas y totalitarios. No me gustó ver como más tarde, ellos hablan de represión española contra los catalanes, mientras que a mí me enseñaron el absolutismo Borbón. No me gustó ver como hablan de Primo de Rivera y Franco, como si solo a ellos se les hubiera reprimido y castigado con el apoyo de la sociedad española, cuando en Madrid se cuentan por miles las desgracias de la población en dicha época. Entre ellas la de mi abuelo, que quedó huérfano a los 7 años y tuvo que mendigar para sobrevivir.

Basta ya de tergiversar la historia! Estoy cansado de que los nacionalistas siempre anden alardeando de cuanto su pueblo ha sufrido bajo el "yugo español". En España hemos sufrido todos. Los dictadores y reyes totalitarios tenían que ver con el pueblo, una fracción mínima de lo que hoy tienen que ver con nosotros las fuerzas que siguen haciendo con nosotros lo que quieren. ¿Y acaso nos sentimos responsables de sus acciones? Para bien o para mal hoy podemos sentirnos un poco más culpables por nuestra situación presente, tenemos más libertad. Pero no se puede decir lo mismo de nuestros antepasados. No se nos puede echar la culpa a los madrileños, andaluces, extremeños... de la represión del catalán, los asesinatos en las calles barcelonesas, los arrestos indiscriminados, ejecuciones sin juicios claros, ni de las imposiciones culturales e ideológicas. En el resto de la península Ibérica también los hemos sufrido.

Mis abuelos y mis padres, procedentes no solo de Madrid, sino también de Galicia, Ávila y Valladolid, me dijeron que en la Guerra Civil y en la dictadura, las batallas que se libraban y las manifestaciones que se realizaban, tenían como objetivo liberar personas y no territorios. Se luchaba por todos indistintamente de su procedencia. A veces me pregunto si los que se sienten tan nacionalistas hubieran hecho lo mismo... Sin embargo cuando veo casos como aquel en el que Rovira intentó lograr una tregua de ETA para que no asesinará en Cataluña, sin incluir al resto de España, no puedo más que sentir vergüenza. Una gran vergüenza humana por los nacionalismos que tratan de dar importancia a los derechos territoriales, en lugar de preocuparse por los derechos sociales.





miércoles, 9 de mayo de 2012

Nacionalismos II. Estado del Bienestar, la piedra de los nacionalistas



No lo puedo evitar: gustándome tanto la política y siendo parte de la conciencia social "antinacionalismos", como a mí me gusta llamarlo, no me queda otro remedio que escribir una nueva entrada en contra del nacionalismo que aquí se proclama. En Barcelona, y especialmente en los ambientes universitarios, personas como yo nos vemos avocados al continuo "mosqueo" cuando participamos de algún debate político con los compañeros. Y es que la política es tema diario, lo que "m´agrada molt", pero por causa del nacionalismo :S

Me he propuesto la misión de hacerle bullying a los nacionalismos, de cualquier tipo, y meterme con cada uno de los argumentos que los mantienen vivos. Ya lo hice con el modo que tienen algunos de usar su lengua, (ojo! no contra su uso en sí), y lo haré hoy contra el argumento de la normativa fiscal autonómica. Dicho de otro modo, hablaré sobre aquel argumento que oigo constantemente: "Cataluña paga más impuestos de los que luego le son devueltos, comparándola con otros Comunidades Autónomas (CCAA); es decir, España abusa de Cataluña, y por eso pedimos la autodeterminación".

Cuando escucho este tipo de cosas siempre respondo lo mismo: Madrid es la CCAA que proporcionalmente más dinero aporta al Estado, Cataluña es la segunda, y sin embargo no por ello se proclama un pacto fiscal económico diferente al de otras CCAA. Pasan unos segundos sin respuesta... y al rato llega el famoso ataque a las CCAA más pobres económicamente hablando: "no podemos aceptar que CCAA como Andalucía o Extremadura reciban más dinero del Estado, en forma de subvenciones y ayudas, de lo que aportan, mientras que a nosotros nos sucede lo contrario; eso es nacionalismo español!!". Me río por no llorar. No sé si de tanto preocuparse por la historia de su región se olvidaron de las demás, o si es que prefieren ser ciegos a ellas para no dudar de su ideología.

En España se ha tratado de llevar a cabo una política del Bienestar, que hablando mal y pronto, financia "más" a las regiones pobres que a las ricas. El financiamiento es desigual para lograr la igualdad de oportunidades en todas las CCAA. No hay otro motivo. Cierto es que algunas de estas políticas no han funcionado como debieran (todo el mundo sabe, y pido perdón de antemano a los que se den por aludidos, que muchas de las CCAA pobres que reciben tales ayudas económicas del Gobierno Central (y no de Madrid, como hablan los regionalistas) en lugar de mejorar su actividad económica, han optado por la comodidad de sustentarse gracias a tales ayudas). Sin embargo, dejar de aportar tales ayudas al desarrollo económico de esas regiones, no solo lo considero injusto como luego explicaré, sino que agravaría su pobreza. Por tanto, estoy de acuerdo en que existe un problema de gestión de tales subvenciones a las CCAA pobres, pero de ningún modo quisiera (como madrileño que soy) que las CCAA ricas dejarán de aportar su granito de arena en la lucha por la igualdad de oportunidades en todo el país. Me parece injusto y cruel salirse del tiesto del pacto fiscal, es decir, no querer contribuir al estado de Bienestar, como ya hace el Gobierno Vasco gracias a la Ley Foral, o ahora intentan el Govierno de CiU en Cataluña.

¿Y por qué sería injusto dejar de invertir en el crecimiento de las CCAA más pobres, mientras que no hacemos lo mismo en las más ricas? Porque la pobreza y riqueza de España no se ha favorecido de igual manera a lo largo de nuestra historia. Mientras que la industrialización se promocionó en Cataluña, País Vasco, Madrid y Valencia, otras regiones como Andalucía, Extremadura y Canarias eran olvidadas. Por tanto, me repatea mucho que los nacionalistas presuman de su potencial económico, cuando dicho potencial fue construido por dinero público del Estado y con las manos de trabajadores provenientes de las CCAA que ahora llaman "garrapatas" del país. No pasa desapercibido los continuos Éxodos Rurales que se vivieron desde Andalucía, o Galicia a provincias ricas industrialmente con ofertas de empleo. El Estado pagó los Altos Hornos de Bilbao, los telares barceloneses, los puertos valencianos, y el centro financiero de Madrid. Es hora, de que se enmiende con las demás CCAA.

Por otro lado es de ética humana, desear un progreso ecuánime en todos los sectores de la sociedad independientemente de su lugar de origen. Me hace gracia cuando las mismas personas que abogan por dejar de contribuir al Estado del Bienestar, critican los recortes del Gobierno Central en materia de Cooperación al Desarrollo Internacional. Es decir, quieren seguir contribuyendo al desarrollo, pero solo al externo... hay qué joderse.

miércoles, 7 de marzo de 2012

El fin no justifica los medios


El pasado miércoles asistí a la manifestación llevada a cabo en Barcelona contra los recortes en Educación. Dudé sobre ir o no, puesto que tenía que ir solo. La poca gente que conocía de mi facultad no iba, y me daba un poco de pereza e incluso vergüenza (¿qué tontería no?yo también lo pensé así finalmente). Sin embargo, decidí ir llegado el momento puesto que las causas de la manifestación eran más que justas, y no me parece bien hacer huelga sin llevar a cabo a continuación protestas de las que los huelguistas se hagan cargo.

No sé si habéis oído algo en las noticias, ya sea en la tv, periódicos u otros medios de comunicación sobre aquella manifestación, pero yo personalmente regresé a casa avergonzado. Avergonzado porque veo que la población española, y principalmente me refiero a los jóvenes (jóvenes que se supone tienen un mínimo de cultura y desarrollo intelectual pues se encuentran en la universidad!!), sigue justificando la violencia con los motivos en los que basa su protesta.

Para introducir un poco lo que quiero decir, haré un pequeño resumen de como se desarrollo la manifestación: la marcha se convocó sobre las 12h desde Plaza Universitat; cuando yo llegué, sobre las 12,30h, la Plaza estaba llena y todo hacía presagiar que la convocatoria y la marcha iba a ser un éxito; allí había no solo estudiantes universitarios, sino también estudiantes de institutos (promovidos por lo ocurrido en Valencia), y también profesores y otros funcionarios del ámbito educativo; todo empezó muy bien, con coros en contra de los recortes vergonzosos que se están llevando a cabo en Ciencia y Educación, y en contra de otros recortes sociales; recuerdo no entender algunos de los coros, así como no entender porque había gente con banderas independentistas catalanas (en una marcha por la educación que nada tiene que ver con la región de la que seas, ¿a qué viene ese orgullo nacionalista?), así como banderas de la república, de Grecia, del Ché Guevara... y perdonadme, no es que no sepa hilar todos esas cosas con la educación, igual hay explicaciones para todas ellas, pero creo que hay que ser un poco más concreto y específico cuando llevas a cabo una protesta, y no pensar solo en tus ideales y sacarlos a la luz aprovechando una manifestación COLECTIVA por otro asunto... pero sigamos; todo iba bien hasta que la marcha llegó a la Bolsa de Barcelona: allí un grupo, bastante grande, de jóvenes con edades desde los 16 años hasta los 30 años, comenzó a gritar insultos y coros ofensivos contra la banca, contra sus empleados y como no, contra la policía que allí se encontraba controlando la situación.... Me indigné porque eso no son formas de manifestarse, y me alegre de haber ido ese día a la manifestación y ser parte del grupo que continuaba andando de manera pacífica por la calzada tratando de separarse de aquellos radicales, que no eran pocos ni muchos menos (y aquí me temo, que tristemente, la cantidad sí importa). Continué con el grupo pacífico de la marcha y al cabo de 1h se escuchaba como la policía, que se había esperado a que pasasen los manifestantes pacíficos para hacer la carga, estaban disparando balas de goma; se escuchaban sirenas por todos lados, cundió el pánico y el nerviosismo, y al mirar atrás se veían los gases lacrimógenos amenazando con las porras agresivas de los mossos que los acompañaban... comencé a correr para irme de aquel lugar.

Más tarde vi imágenes como la que he colocado arriba... No paro de pensar como podemos seguir así: usando la violencia para protestar por un ideal. Cuando la gente crítica la violencia policial o de otras fuerzas del estado, y luego hace cosas como las que se pudieron ver el pasado miércoles en Barcelona, pierde para mí todo mi respeto, y la coherencia de sus argumentos.

Para protestar y lograr un cambio la violencia casi nunca sirve. Y pongo el "casi" porque reconozco que habrá situaciones en las que la violencia como acción defensiva no tenga otra alternativa de respuesta. Pero aquí, en España, en el momento presente, no creo que sea el caso. Claro que sigue habiendo injusticias, claro que la situación es dura y hay que luchar por cambios y por nuestros derechos, pero hay que recordar que todo eso hay que hacerlo con el respaldo de la mayoría ciudadana. Sin embargo, todos sabemos que el gobierno que tantas recortes está imponiendo, ganó por mayoría absoluta (¿unas elecciones injustas debido a las leyes electorales antidemocráticas? estoy de acuerdo, pero aún así nunca el PP había tenido tantos votos).

Por tanto, cuando llevamos a cabo una protesta, no tenemos que llevar en mente el hecho de cambiar a los que ostentan el poder en nuestro país, sino a aquellos que le dan el poder: a la ciudadanía española, al pueblo ( a los que les votan, a los que engordan la proporción de los partidos grandes votando en blanco, o los que se abstienen). Y para ello, no se puede tirar piedras, porque están cayendo en nuestro mismo tejado y lo que conseguimos es una mala reputación que se traduce en el rechazo de aquellos que necesitamos para lograr el cambio!! y que encima recibiremos más porrazos en la calle. No se puede lograr un cambio de esa manera, utilizando la violencia. Tal vez sirve para desahogarnos, pero ese no debería ser el motivo para convocar una manifestación ciudadana.

El que justifica la violencia de los estudiantes contra las fuerzas de seguridad, también podría justificar la viceversa. La violencia es solo una serpiente que se muerde la cola y nunca queda saciada. Una lástima ver como las nuevas generaciones, los jóvenes, no hemos aprendido el dolor por que el pasaron nuestros abuelos y padres, por culpa de eso mismo: querer imponer un cambio a base de fuerza, y no a base de palabras y apoyo mayoritario.

viernes, 2 de marzo de 2012

Nacionalismos I. No me tires de la lengua


Cuando mis familiares y amigos me preguntan estos días, qué tal con el catalán, no puedo evitar que me hierva la sangre. De 4 asignaturas en las que estoy matriculado en Barcelona, solo un profesor se ofreció a dar la clase en castellano (preguntó a los demás alumnos antes para confirmar el visto bueno de ellos) teniendo en cuenta que vengo de intercambio y no lo hablo todavía (entre mis prioridades está aprender catalán). Los otros 3 profesores hicieron caso omiso de mi desventaja (al inicio de la primera clase les hice saber que era un alumno séneca de Madrid, y que aún no "controlaba" el catalán) y dan la clase en un idioma que saben no comprendo. Trato de no desanimarme en clase, pensando que como el castellano y el catalán son parecidos lo aprenderé en un mes más o menos, pero me da rabia ver como usan su lengua como vía de exclusión y no como vía de comunicación, haciéndome perder sus explicaciones durante el tiempo que aprenda su idioma.

Ellos ignoran mi traba, e incluso uno de ellos al que directamente pregunté si podía dar la clase en castellano (aunque fuera el primer mes) ya que no había conseguido atender sus explicaciones durante las 4 primeras clases (intenté comprender las clases en catalán antes de pedir que las dieran en castellano), me negó mi petición diciendo "por un alumno no voy a hablar en castellano".... No sabía si reírme o echarme a llorar.

Esta claro que porque dieran la clase en español, no causarían ningún perjuicio a los demás estudiantes. Esta claro que no trato de menospreciar su lengua, ya que siempre recalco el derecho y deber que tienen de hablar el catalán y mi voluntad por aprenderlo rápido. Pero lo que no parece esté tan claro, es que también tienen la obligación (y el derecho) de conocer el castellano, y de que su ética profesional como profesor les debiera empujar a intentar que sus explicaciones y lecciones llegasen a cada alumno de sus clases. Hacer todo lo posible para que tus alumnos aprendan (por supuesto dentro de unos parámetros lógicos) debiera ser la motivación de cada profesor.

Pero aquí no, aquí parece es más importante hablar el catalán que permitir a un alumno de intercambio (en su propio país) atender a las clases de la misma manera que los demás. Es más importante, hacerle saber a ese alumno, que tiene una desventaja, que es diferente, y que va a pagar por ello. Aunque no fuera necesario pagar tal precio.

No sé en que piensan esos profesores cuando me niegan el derecho a seguir sus explicaciones. Tal vez lo que quieren es defender su lengua, que perciba su fuerza y su deseo de que continúe presente en la sociedad, pero no se dan cuenta que así no lo están consiguiendo.

El catalán es un idioma, que claramente no va a desaparecer en un futuro próximo: la escuchas en la tv, en la radio, en la calle, en las escuelas se les enseña a los niños, los anuncios de supermercados y otros rótulos están en catalán... está presente y no necesita que la defiendan de esa manera ante los "extranjeros"!!

Para mantener una lengua, debe existir un valor/motivo por el que hacerlo, y el valor del catalán reside en su aspecto cultural e histórico, pero tratar de mantenerla viva haciéndonos creer que es una necesidad para integrarnos en su sociedad es absurdo y xenófobo. Es un hecho que el catalán no es una lengua necesaria desde el punto de vista comunicativo (en el mundo actual pocas lo son, salvando el chino, el español, y el inglés, contando que con la globalización en un futuro serán incluso menos). Eso no significa que deje de ser importante, pero sí supone una ética a la hora de dirigirse a alguien que desconoce esa lengua minoritaria, ¿qué comportamiento es ese de excluirme simplemente porque no hablo una lengua de una región por la que estoy de paso? Cuando nos niegan el derecho de comunicación de tal manera, lo único que consiguen es una imagen de sociedad cerrada con falta de criterio y asustada ante el mundo exterior. Qué puedo sentir yo, hacia una persona que hablando dos idiomas (oficiales ambos: derecho y obligación de su conocimiento), y sabiendo que no he tenido tiempo de aprender una de ellas, me habla justo en la que sabe no conozco: claramente, me lo tomo como una falta de respeto.

Yo, que he venido aquí tras pasar por varios países; que tengo muchas ganas de conocer el mío y para ello quiero contar con todas sus regiones; que quiero luchar contra los prejuicios nacionalistas que nos dividen; que soy el primero en reconocer las diferencias que nos atañen pero al mismo tiempo pienso que nuestros parecidos son mayores y más fuertes; me he vuelto a topar con personas que no aceptan las diferencias, y prefieren su grupo pequeño y homogéneo, al grupo grande y diverso.

viernes, 21 de octubre de 2011

Sin entierro para el funeral: la muerte de ETA

Desde ayer, todos los españoles tenemos un poco más de libertad...ETA finalmente ha declarado el cese definitivo de la violencia.

ETA forma parte de la historia de mí país, sin embargo cuando trato de recordar el momento que claramente fui consciente del problema, que durante años ocupo la primera posición entre las preocupaciones de los españoles (ahora suplantada por el desempleo), llega a mi mente la imagen de Ortega Lara, escuálido y barbudo al ser liberado por la guardia civil de un secuestro que duró 18 meses. Fue prisionero de la ETA en un zulo subterráneo de 3 metros de largo, 1,5 metros de ancho, y 1,8 metros de alto...18 meses... Por qué? por el mismo motivo que hallan (hallaban) los integrantes de la banda terrorista durante sus operaciones: aquel que no piensa como nosotros, que no coopera con nosotros en conseguir aquello que consideramos justo, debe morir y/o pagar por ello.

Ortega Lara era funcionario de prisiones,y contrariamente a lo que muestran las películas americanas, estas personas no llevan armas, ni son unos tíos violentos de 2x3. Son hombres/mujeres que simplemente tienen como objetivo, que la vida dentro de la prisión sea tranquila y ordenada: abren las puertas automáticas de las celdas, conducen a los presos a los patios y cursos, informan de los incidentes, solicitan traslados cuando hay problemas entre presos de un mismo modulo...

Cuando ocurrió el secuestro de Ortega Lara, yo tenía 13 años. Una persona muy cercana a mí es funcionario de prisiones, y aunque ya tenía oído sucesos de la banda terrorista, fue con la imagen de Ortega Lara demacrado por los meses de encierro, cuando caí en la angustia y miedo que envolvía todo el país. Me imagine sin esa persona durante 18 meses, como le ocurrió a la esposa, hijos y demás amigos de Ortega Lara. Me imagine su aspecto demacrado. Su hambre, su sed, su desesperanza e impotencia...
 Dos semanas después, ETA se vengó de la liberación de Ortega Lara, secuestrando a Miguel Ángel Blanco. La manifestación en Madrid pidiendo su liberación y el fin de la violencia, fue la primera de mi vida. Todo acabo 48 horas después con ese joven político atado a un árbol, con dos tiros en la cabeza. La conmoción inundó a toda España, y aquella noche mis lagrimas bañaron la almohada. Aunque muchos lloraron de pena, mis lagrimas de obedecían a una fuerza diferente de la tristeza. Eran lagrimas de miedo. Miedo que sentí por mí, por mis padres, mi hermana, mis amigos... Comencé a tener pesadillas con aquellos tipos vestidos de negro, pañoleta blanca en la cara, y chapela negra sobre la cabeza. Me duraron años esos sueños, en los que mi familia o yo eramos presas de sus secuestros, extorsiones, y asesinatos.

Me alegra saber que ahora, con el cese definitivo de la violencia, la gente (como yo) podrá quitarse el miedo que les tenía atada el alma, especialmente en la provincia del País Vasco. Con ello, no digo ni quiero que el debate sobre la independencia vascuence se evapore. Que permanezca. Que permanezca para todos aquellos que quieran seguir hablando de él. Que saquen su bandera y a través de la palabra comprueben cuánta gente les acompaña en su lucha, y quizás un día, consigan su objetivo. Pero basta ya de hablar de este conflicto como si estuviese motivado por el dominio de esa región. Al mundo internacional que tanto habla de la cooperación entre el grupo terrorista y el gobierno español les digo que: a muchos ya nos importa una mierda de "quién" sea ese territorio!! si del gobierno español, o de un nuevo gobierno vasco estatal. Lo que no queríamos, y era por eso por lo que mataban, secuestraban y extorsionaban, era renunciar a nuestra libertad de expresión y a lucha por nuestras convicciones. Si quieren la independencia, bien, pero que no nos obliguen a aceptarla.