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jueves, 27 de diciembre de 2012

Al lío I


Ahí estaba. Yo mirándole con disimulo mientras él hablaba con unas amigas. Por fin coincidíamos tras la fiesta de cumpleaños celebrada hace dos semanas, y esta vez mi intención era poder acercarme algo más. O por lo menos, algo. Aunque sinceramente, no parecía que mis intenciones fueran a dar frutos. Él no mostraba mucho interés.


Acababa de llegar a la casa, donde todos hablaban, bebían y escuchaban música. Solo era el principio de la noche, y el objetivo era "entonarse" un poco antes de entrar a algún local donde obviamente la bebida es más cara. Vi como no solo yo le miraba, también algunas de las otras chicas que estaban por allí. Le sonreían y bromeaban tratando de captar su atención. No sabía qué hacer. Si me acercaba para hablar, tal vez sería muy descarado, pero si no lograba apartarle un poco, estaba claro que no tendría ninguna posibilidad. Más que nada, porque ni él mismo se daría cuenta de lo mucho que me gustaba.

Tras una hora de titubeos y risas tontas con mis amigas, decidí probar suerte: me acerqué y le ofrecí de mi copa:

- Oh gracias! no suelo beber, pero le echaré un trago. Espero que no seas de esas personas que le gusta cargar la bebida jeje
- No tranquilo, está flojo. ¿Desde cuándo no bebes? En la pasada fiesta tomaste cerveza con nosotros!!
- Tienes razón. Realmente, trato de no beber alcoholes fuertes, destilados quiero decir. Pero cerveza o alguna sangría sí me tomo de vez en cuando. Más o menos llevo 6 meses de esta manera. A ver cuánto aguanto jeje
- A mí me encanta beber. Quiero decir, no soy una alcohólica jeje pero sí me gusta tomarme algún ron cuando salgo de fiesta.
- No lo dudo ;)

A continuación se fue al baño. Me quedé allí pensando qué tal mi primer acercamiento. Menuda gilipollez decirle que me gusta beber, justo a un tío que no toma cubatas cuando sale de fiesta. Empezamos bien...

Volví con mis amigas. No pudieron evitar echarme una sonrisa. En general no me cuesta hablar con chicos, pero cuando hay uno que me gusta...puff me pongo nerviosa y se me nota mucho. Y más, si no solo es a mí que me gusta, sino a varias de las que allí estábamos. Me siento intimidada. Me recuerda a aquellos programas donde cada concursante tiene su turno para probar suerte, y los adversarios le miran esperando que falle. Todos queremos participar y ganar el premio, pero el miedo a perder delante de los demás resulta superior a veces.

Por otro lado, mis amigas me comentaron como uno de sus amigos no paraba de echarme el ojo, especialmente cuando estaba hablando con David (así se llamaba "mi" chico). Miré al amigo, y nada de nada. Tenía las mismas posibilidades conmigo, que las que yo creía tener con David. Pero así es la vida, todos queremos lo que no podemos tener.

Volvió David del baño, justo cuando su grupo de amigos se acercó a nosotras. Ya nos conocíamos de la universidad, así que no fue la típica embestida de las discotecas, cuando un grupo de tíos te acorralan para ligar contigo. En esas situaciones no sé si piensan que el hecho de qué nos rodeen nos da morbo, si lo aprendieron en la National Geographic o qué, pero la verdad que resulta ridículo, y a veces asusta. Nada mejor que acercarse solo (máximo con un amigo o dos, siempre un número inferior al grupo de chicas que vayas a hablar) para ligar con una chica. Al menos esa es mi opinión.

Retomando lo anterior, los chicos se acercaron y estuvimos hablando y riendo durante un rato. Mi amiga Sheila fue la que más palabras lograba sacarle a David. No es que el chaval fuera soso, (por dios, era encantador!!), pero el hecho de estar con gente con la que normalmente no sale puede que le cortase un poco. Para eso estaba la cabrona de Sheila (lo digo en el buen sentido) que tiene un don de palabra que no os podéis ni imaginar.

De ahí, que ponen merengue y la gente se pone a bailar. Cada uno a su manera, pero fijate por donde que al David este le encantan los ritmos latinos, y bailaba que no veas. Cuando todas vimos moverse como se movía imaginad cuál fue nuestra actitud: ahora entiendo porque las leonas son las que cazan y los leones los que esperan, somos mucho más agresivas cuando se trata de ... El caso, que una chica le agarro y se pusieron a bailar. Y a mí, por sorpresa, me cogió su amigo. "Joder" pensé.

Pero lo mejor vino cuando el chaval me pega a él, y noto un ligero bulto en su entrepierna, mezclado con el olor a whiskey que "emanaba" de su boca al hablarme. "De puta madre".

martes, 17 de abril de 2012

El planeta Sobre-abundancia. Tercera/última parte


En Sobre-abundancia, se producía tanta comida, que tenía que quemarse muchas veces para que no bajasen los precios de los mismos alimentos.

En los medios se hablaba de tantas músicas, tantas películas, tantos deportes, tantos bestsellers... Tantas cosas se hablaban, que el hecho de tener que elegir una de ellas, agobiaba a la gente y acaban por ser aprendices de todo y maestros de nada. Solo el placer de probar una cosa, para empezar otra, les calmaba. Profundizar o centrarse en algún aspecto no iba con la moda consumista de aquel planeta.

Se ahogaban más y más en la abundancia. Dábanse cuenta lo poco que significaban en el mundo, y se afanaban por mantener estimulado su cerebro para que ese pensamiento no les martillease la cabeza. Consumir, consumir, consumir. Hasta el turismo se convirtió en un bien de consumo: la gente ya no viajaba para experimentar culturas nuevas y abrir la mente, sino para captar fotos de lugares que se encontraban lejos de sus casas, saciar su exotismo a costa de daño medioambiental, y volver a casa diciéndoles a sus amigos "Yo estuve allí".

Desapareció el gusto por la comida, la pasión en el sexo, la atención hacia la música, el esplendor de la artesanía, la diversión en el deporte sin buscar fines estéticos, la lectura como medio de aprendizaje... Nunca pensaron que en los tiempos recientes, donde los límites externos ya no son la barrera para lograr la felicidad, utilizar el autocontrol era la oportunidad para vivir de una manera plena y sostenible.

El autocontrol, que siempre fue entendido como un mecanismo de auto-represión, se transforma en la nueva era en un arma para ganar la libertad... aquellos pobres se dieron cuenta demasiado tarde, y Sobre-abundancia hoy día, no es más que un planeta infeliz y estéril, que cambió el nombre a Sobre-excasez.

martes, 10 de abril de 2012

El planeta Sobre-abundancia. Segunda parte


El ocio fue el campo más desarrollado en el planeta de la Sobre-abundancia, ya que era un bien fácilmente explotable: se gastaba rápido y la gente siempre quería más. de hecho, el país más influyente de la época, era el que conseguía exportar más ocio: compraban carteleras de cine, los mejores puestos de cada librería, gran publicidad de sus deportes y músicos... Todo para favorecer sus artistas-productos y ganar una bonita imagen internacional que escondiera los fenómenos de interés bajo la persiana del ocio.

Mientras que antes, la mayor parte de las actividades ociosas habían sido encaminadas para lograr una mayor relación entre los miembros de la sociedad, ahora todo se había virti-individualizado. No hacía falta que los niños salieran a la calle para jugar con otros niños, ya tenían video-juegos en casa; las tv planas se convirtieron en los mejores amigos del núcleo familiar, y hasta se podían encontrar en poblados chabolistas donde los reporteros no veían agua corriente; en internet se crearon comunidades virtuales donde "conocer" gente, intercambiando (des)informaciones personales, gustos, fotos... Y para aquellos que buscaban algo más, sin llegar a suponer un cansancio o esfuerzo personal, se podían encontrar webs donde calmar tu sed sexual motivados por situaciones pornográficas en la que nada tenías que ver.

El deporte no tenía como intención favorecer hábitos saludables o servir como medio de diversión, sino que fundamentalmente se buscaba el fin estético: se realizaba en gimnasios donde la gente miraba videoclips de la MTV mientras montaban en bicicletas estáticas, o escuchaban música haciendo pesas sin prestar atención al de al lado (algunos, incluso les pareció demasiado contacto con el exterior, y decidieron atiborrar su casa de aparatos con los que realizar unos ejercicios físicos que acabarían por aburrirles tras 2 semanas de alta motivación; aparatos que acababan los desvanes antes mencionados).

La información ya no era un granero del saber, sino que contagiaba de confusión a todos. Las personas, siguiendo su alma ambiciosa, no buscaban calidad informativa, sino cantidad informativa: exigían cada vez más palabras, más imágenes, más noticias, más películas, más hits musicales, más bestsellers... Daba igual lo que fuera, la gente solo quería avivar su cerebro con impulsos, sin realmente preocuparse de la información que estaba recibiendo. Esto no solo genero manipulación mediática, sino que la capacidad biológica de las personas no lograba asimilar tal cantidad de información, y finalmente se llegaba a un nivel de indiferencia e ignorancia del todo realmente alarmante entre la población joven.

Los medios de transporte, dejaron de utilizarse como tal, para pasar a ser un medio donde demostrar tu "buen porte". Las madres y padres ya no acompañaban a sus hijos al colegio llevándoles de la mano, sino en todoterrenos todopoderosos, inculcando el aspecto de superioridad y superficialidad que es "importante" poseer en sociedades modernas; la gente joven, ya no aspiraba a lograr una estabilidad económica que les permitiera pagar un pequeño alquiler o emprender un negocio, sino el dinero posible para adquirir y mantener un coche (si pudiera ser deportivo y "guapo") con el que ir a comprar el pan, cuando sus madres se lo pedían. Los autobuses, trenes, metro, y por supuesto la bicicleta, pasaron a ser modelos de transporte cutres, o freaks. Sus últimos utilitarios solían llevar casco al estilo de los astronautas para no ser burlados después por sus compañeros. No hace falta decir, que no tener carnet de conducir antes de los 25 años, o no haber pisado un avión nunca, se consideraban síntomas de retraso mental.

domingo, 8 de abril de 2012

El planeta Sobre-abundancia. Primera parte


Erase una vez un planeta llamado Sobre-abundancia, donde todo lo necesario para vivir dignamente, sobraba en cantidades industriales. Contrariamente a lo que pueda pensarse, los habitantes del plantea cada vez eran menos felices, puesto que su instinto más primitivo (la ambición) les llevaba cada vez a desear más y más, y el deseo material se adueñaba de sus vidas causándoles un gran vacío interior.

La comida, que en épocas pasadas siempre había sido un recurso limitado, ahora se producía desorbitadamente en los campos y granjas industriales. Se conseguía utilizando ingentes cantidades de fertilizantes (que contaminaban las aguas); consumiendo grandes cantidades de energía en maquinaria agrícola (que rebajaron las reservas de combustibles fósiles); alimentando a los animales con comida ajena a su dieta original, como el maíz y la soja (consumiendo hasta 5 veces más de agua); introduciendo antibióticos en los piensos para evitar la muerte del ganado (por enfermedades causadas en las deplorables condiciones de las granjas económicamente rentables); y consumiendo el agua de los pozos subterráneos para los cultivos de regadío (que se implantaban en regiones secas). Las consecuencias comenzaron no solo a repercutir en el medio ambiente, sino también en la salud pública, logrando aumentar el número de alergias, patologías respiratorias, desórdenes climáticos, escasez de agua potable, y nuevas variantes de bacterias y virus que ya se creían extinguidos. El número de obesos superó el número de famélicos, y mientras comunidades indígenas eran expulsadas de sus tierras para producir aceite de palma (con los que elaborar más pasteles y bollos), y los gritos de animales torturados se encerraban en mataderos "modernizados", empresas de comida rápida basaban su marketing en la cara de niños felices que comían hamburguesas y chocolatinas.

La comunicación entre personas también mejoró con las nuevas tecnologías, y consiguió que los ciudadanos estuvieran 24h al día conectados unos con otros. Esto provocó un estress generalizado por el uso continuo de chats, sms, emails, teléfonos, correos, facebook, twiter, tuenti... La obsesión por estos nuevos medios de comunicación, y su capacidad para interrumpir de manera constante las actividades cotidianas de las personas, disminuyó la capacidad de concentración de los ciudadanos de manera escalofriante, bajando su capacidad de trabajo. La intensidad de sus relaciones personales también bajó, haciendo que las conversaciones y charlas pasasen a ser cosa del pasado.

Los objetos, comenzaron a acumularse en las casas. Estas, se construían previendo una habitación para guardar los objetos sin uso, a la que se llamó "desván" o "trastero", pero incluso así, hubo que reservar otras espacios, como sótanos, garajes o cuartos de invitados para todo aquello que la gente compraba sin llegar a utilizar realmente. Surgió entonces un empresario al que se le ocurrió montar una empresa que gestionaba el alquiler de inmuebles donde almacenar los objetos de este tipo. Las personas empezaron a usar ese servicio para guardar los presentes regalados por cumpleaños, santos, aniversarios de empresa, bodas, regalos de reyes, de Papa Noel, etc. No solo adquirió un gran poder económico dicha empresa, sino que el magnate se alegro mucho de lo útil que fue dejar la universidad a tiempo e invertir en el negocio del consumismo.

sábado, 16 de abril de 2011

The Big Bang theory

Quiero ser más paciente ante la gente. Que no me agobien sus preguntas, que no me moleste dedicarles un tiempo decente.
Quiero ser más alegre. Que un fracaso no me lleve a la gris tristeza, donde siempre es fácil entrar y difícil salir.
Quiero ser trabajador. Que la disciplina batalle con la pereza, y la venza. Que la desidia no acapare mis horas, y en mi vida permanezca.
Quiero escribir prosa y poesía. Que la tinta navegue por el folio, y no pierda el tiempo en confusiones inútiles.
Quiero ser bailarín bajo y la lluvia, y disfrutarla como al sol. Relajarme de nuevo al caer una gota por el cristal de mi ventana, o al escuchar el sonido de las gotas en el paraguas.
Quiero ser besado por mis labios. No esperar siempre que el cariño que requiero, venga de corazones ajenos.
Quiero ser familiar a mi familia, y amigo para mis amigos. Que ambos nos demos cuenta que la distancia en el amor, se mide por palabras compartidas y no en kilómetros de lejanía.
Quiero ser un lector empedernido. Capaz de encontrar la expresión perfecta, para un momento que pregunta por mis letras.
Quiero ser un deportista dinámico. Que hace funcionar su cuerpo al ritmo de una vida que trabaja al son primaveral.
Quiero ser alguien con idiomas. Preocupado por la comunicación, para compartir sus sueños con todo el mundo.

Contaré hasta 3 para obrar el milagro: sustituir el "Quiero ser" por el "Estoy siendo". Le daré una dimensión de realidad a mis aspiraciones. Sonrío justo antes del BigBang: uno........dos.......tres
El deseo se hizo realidad.
Porque mi mente ya está en el camino que quiero seguir, mi cuerpo pronto llegará a la senda. Pronto comenzará a caminar, por el lugar donde mi vida une sueño y realidad.

Como diría una amiga mía, se me cuidan ;)

miércoles, 16 de marzo de 2011

La tarde

El movimiento presente es nulo. Quizás exista, pienso, pero los alrededores me mueven a su ritmo, y creo estar parado. Acampado en una tarde complacida.

Los rayos del sol penetran por el cristal de la ventana, y rompen en un mar de luz, al chocar contra mi piel. Mi cuerpo, se encuentra detenido. Descanso en un sofá cansado que abraza mi cuerpo, como si ello fuera su edredón. El calor provocado por el rey astro, genera una neblina de sopor entre mis ojos. Y respiro...Profundamente, con el cuerpo detenido.

Cuando todo queda inmóvil, cuando los coches deceleran, las pisadas paran, los cubiertos del bar se congelan, los alumnos quedan en silencio, y las agujas del reloj quedan bloqueadas al saltar una alarma muda, me paro y respiro. En esta tarde complacida.

La magia de la quietud no me aprieta como consigue hacer el tedio y la rutina. En su lugar, este silencio calmado, susurra por mis venas limpiándome de agobios y preocupaciones...Y respiro una vez más. Profundamente. Sintiendo el aire entrar, parar, y volver a salir.

Mi visión, que andaba nublada en lo que parecía ser el comienzo de una siesta, vuelve a ser dominio de la Conciencia. Ella que conoce mis deseos, sabe que los momentos presentes, son los que quiero llenen mi vida. Ella quiere que me moje de cada momento. Y este momento, de paz, es uno de ellos.

Respiro brindando mi suspiro a la tarde. Detenida, mi mirada contempla pequeñas motas de polvo flotando en el ambiente. Su movimiento es lento, casi imperceptible. Incluso diría, que su voluntad fue pararse conmigo, pero la inercia del tiempo no se lo permite. Ella pesa más que la cargan que suponen ser. Brillan en el aire. No quieren ser polvo, quieren ser estrellas. Simulan constelaciones , para confundirme, que pida un deseo, y ser así, portadoras de mis sueños...

Pasan los minutos, y no imagino una mejor manera de aprovechar su espacio, que simplemente respirarlos. En esta tarde complacida, complacida de pertenecer a un nuevo día, yo respiro a su ritmo. Vivo al ritmo de la vida, y siento, que me sienta bien.

domingo, 23 de enero de 2011

La vida es sueño

Desperté tras 12 horas de sueños,y con el despertar, rompí con lo que me hizo reír, llorar, bailar, sufrir, amar...durante la noche.
Durante la noche atravesé paisajes, crucé puentes, vi la alegría, y más tarde sentí la tristeza. Ande por campos verdes, esquié en las montañas del norte, nadé en mares tropicales, sudé con el calor del desierto.
Durante la noche asistí a cenas de gala, pagué entrada por ver luchar a los gladiadores, me ilusioné con la actuación de un mago, sollocé al ver una ejecución, me paré en frente a un mitín político trascendental, viaje para batallar por mi país, y hasta conocí el placer de dormir en una hamaca, escuchando reggae a orillas de una playa caribeña.
Durante la noche, te vi. Me viste. Vi a todo el mundo que me acompaño a las visitas que hice por los mundos de mis sueños. Eran reales para mí. Para mí, que afirmaba vivir la realidad, y no era más que un sueño. El recuerdo vuestro, no fue suficiente para despedirme aquellas veces que cambie de escenario. Vuestro recuerdo no bastó para que ni mis lagrimas ni mis sonrisas pasarán de una historia a otra.
Durante la noche me dí cuenta que mi vida, en la que entran y salen diferentes personas en diferentes mundos, son como los sueños. Su objetivo no se basa en perdurar, solo en hacer sentir, en hacer pensar, disfrutar. Cada escenario nuevo, cada persona nueva, es una oportunidad nueva para conocer y vivir. Si me aferro, trato de aferrarme a un sueño, que con el primer rayo de luz, va desvaneciéndose, hasta al fin desaparecer.
Durante la noche viví muchas vidas, en todas ellas siempre encontré algo familiar en lo que me rodeaba. Un no sé qué, que aunque nuevo y desconocido, entrañaba un sentimiento de complicidad con el ambiente, con la compañía. Al final, lo único que quedó de ellos fue un bello rostro diciendo, "No te despidas pensando en nuestro abismo, en nuestros cuerpos derritiéndose con el paso del tiempo. A nosotros nos crea tus sentimientos, capaces de romper los limites que tu conciencia y realidad imponen. Tu qué nos das vida, sabrás reconocerme en ellas si tu sentimiento es algo más que un sueño".
A Calderón de la Barca, porque "toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son"
http://delnadir.wordpress.com/2008/04/11/la-vida-es-sueno-fragmento-final-de-la-jornada-ii-pedro-calderon-de-la-barca/

martes, 18 de enero de 2011

El amuleto


...Notó la soledad en su interior, alejarse del mundo, estar en el rincón más silencioso de la ciudad, vio que nada le esperaba afuera. Las paredes le daban la espalda, los arboles despreciaban su presencia, la inspiración ya no acompañaba sus escritos; vio que nada le aguardaba aquí. Su hogar le era extraño, la comida sabía insípida, la música rebotaba en sus oídos, y sus caricias no lograban despertarlo de la oscuridad. Vio que su camino estaba nublado. Vio que no veía nada.
Entonces dejo de mirar fuera, y comenzó a mirarse dentro. Busco algo su energía, algo que le dijera "sigue caminando y deja el tedio atrás". Busco una habitación interior donde su alma encontrase paz. Busco aquel lugar familiar, confortable, donde sus amigos llegaban sonriendo y sus padres le abrazaban con amor. Busco sus besos, sus abrazos, y aquella sonrisa que le hizo soñar con los ojos abiertos...
Levantó de nuevo la mirada tras unos segundos...y tras mirar fuera y dentro de sí, tocó su amuleto, que colgado del cuello y con el simple tacto de su mano unió tierra y cielo, pasado y futuro, alegrías y tristezas...unió la mezcla de mundos en las que muchas veces divagaba, para impulsarle una vez en la aventura del vivir...

Necesito un amuleto ya, :), saludos!

miércoles, 5 de enero de 2011

Salgo de mi semilla y noto la tierra húmeda, fría, hostil. Comienzo a estirarme, y cuando salgo al exterior me veo perdida. En medio de un bosque templado, donde todos mis vecinos son más altos, más fuertes, más experimentados...yo soy pequeña, sin muchas opciones de conseguir la luz que necesito para vivir, no me creo capaz de llegar a ella. Pienso si es mejor crecer, o dejarme llevar por las corrientes del tiempo y morir apaciblemente, merced de los hongos que salpican el húmedo suelo.
Sin embargo pienso, ¿vine a este mundo para dejarme morir?...ya que estoy aquí, cuidare de mi momento.
Comienzo a tirar de mí, absorbo todo el agua que las malas hierbas tratan de quitarme, y defiendo mi parcela con las raíces que con gran fuerza extiendo. Saco brotes de mi cuerpo, y aprieto los dientes cuando las heladas llegan. Veo morir muchas de mis hojas al poco de nacer, trayendo la tristeza de la incapacidad, de la desesperanza. Y entonces...vuelvo a tirar de mí. Sigo creciendo...
Durante este tiempo, obtengo satisfacciones que nunca imagine podrían satisfacerme. Veo pequeñas arañitas tejer sus telas en mis primeras ramas. Noto las suaves patas de una salamanquesa ascender por mi tallo, lentamente, al ritmo que abro mi pequeña copa a un haz de luz que he logrado captar. Huelo la fragancia de las flores que se ven a ras de suelo, primaverales. Noto su sonrisa hacia mí, y con su apoyo, fabrico nuevas hojas...
Al cabo del tiempo, me miro, mis aspiraciones han cambiado, vuelvo a sentirme perdida entra unos arboles viejos que tienen más espacio, más luz, más seres viviendo con ellos. Sigo siendo nada. Pero de repente la lluvia choca en mi corteza y me hace ver lo que soy. Simplemente me dice que yo SOY, existo.
Tener la posibilidad de crecer como lo hice, de elegir, de sentir, de oler, de ver...de vivir! es más que suficiente. Porque en esta vida, lo único seguro que tenemos que cumplir, es el hecho de vivir, y yo lo estoy haciendo cada día.
Casualidad de la vida o no, en los días complicados, suelen ser tontos los momentos que nos hacen reconsiderar, lo bueno que tenemos :)

sábado, 4 de diciembre de 2010

Un año despues


Tras un día transcurrido delante del ordenador, con el pijama puesto, sin nada que hacer, sin ganas para nada, había acabado el día para él. Un sábado de hastío, aburrimiento, desperdiciado, ...pasó como un domingo de resaca, pero sin la fiesta que le precede. Un día gris.
Al llegar la noche, metido en la cama cuando sus amigos se preparaban para salir, recibió una llamada. Justo 30 minutos después de haberse dado por vencido,y pensando ya en el día siguiente. Justo antes de encontrar el sueño.
Era él, su mejor amigo. Le contaba como se había pasado toda la tarde trabajando y como le habian dado plantón el último momento para ir a aquella discoteca que tanto deseaba. Ambos deseaban salir pero ambos se habían resignado a no hacerlo. Se hizo un silencio que predijo el principio de la noche....3 minutos de conversación bastaron.
En 10 minutos había que prepararse y coger el bus nocturno que les llevaría a Madrid. En 30 minutos debían llegar a la cola de la discoteca para entrar en aquella sesión. Y toda la noche para darse cuenta que las aventuras con amigos saben mejor con un toque de locura.
Tras risas, bailes, miradas a las chicas, y darse cuenta de lo mucho que habían disfrutado gracias a su decisión in-extremis, decidieron volver a casa. Había sido un noche genial. Pero no, no había acabado.
Mientras su amigo cogía los abrigos, una chica que le había estado mirando desde la entrada a la discoteca, que él había estado mirando desde la entrada a la discoteca, se acercó. Bastó una conversación de 3 minutos...
Un año después, el chico sigue rememorando aquello en su cabeza. Palabras que se empujan por la falta de espacio, pero que no se atreven a salir. Tienen miedo de romper el presente, de volver al nostálgico pasado...De provocar que 3 minutos vuelvan a traer amores de 6 meses.

Este post lo dedico a aquellas noches,tardes,mañanas,momentos...días especiales que no podemos olvidar,por su inesperada llegada a nuestras vidas,por la marca que dejaron ellas :).Un abrazo!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Odin

Me levante con el frío de la noche y la humedad de la mañana. Salí de la tienda envuelto en niebla y aun sacudiéndome los huesos por el descarado despertar.
La velada había terminado con los últimos leños consumidos por un fuego que gritó su poderío durante los minutos que pudimos mantenerlo. Una vez acabadas las historias, cavilaciones de nuestro breve viaje, y como no, una vez apagado el calor de la hoguera, decidimos ir a dormir cada uno con su equipaje “ártico”. Este, se componía de un saco de dormir esperando en cada tienda de campaña, y en mi caso además, tres pantalones, tres camisetas y un jersey. Su compañía no creáis que le sirvió de mucho a mis manos y mis pies, que lloraban por las envestidas gélidas de la cual no podía defenderles. Una vez inconsciente, debido al frio y al cansancio, el sueño comenzó su temporada, cortada por sucesivas estaciones: hasta 4 veces llegue a despertar durante la noche.
Como dije, fui el primero en despertar, y el primero en notar que esa mañana no dejaría indiferente a quien quisiera seguir la humedad del ambiente. Como tenía que esperar a mis amigos para desayunar, pensé en caminar y conocer aquel lugar. Ya de paso estiraría un poco los músculos por el tremendo agarrotamiento que les había causado la nocturnidad
Me adentre en un bosque que lindaba con nuestro “meeting point”. Poco a poco fui bajando por un sendero que mezclaba la hojarasca con las piedras, mientras trataba de divisar a través de la niebla lo que se avecinaba. Llegue a una zona arbolada, donde el musgo emanaba de cualquier resquicio y superficie. Me senté en un tronco a caído, en el que la descomposición de hongos y demás microorganismos empezaba a hacer mella. Simplemente cerré los ojos concentrándome en mi respiración. Iba cubierto con la ropa de dormir, es decir, todo lo que lleve al viaje, junto con un chubasquero para piernas y parte superior del cuerpo. En mi cabeza el gorro presionaba contra el cabello que trataba liberarse de su prisión. En ayuda del gorro, estaba la capucha del chubasquero, que lo protegía de las posibles ramas que pudieran ser cómplice de la huida capilar. Todo esto ahora percibía significado, cuando sentado, solo me concentraba en Mi, y nada más. Pero algo más había en la escena. Algo difícil de explicar, difícil de creer. Aquel bosque no solo era hábitat para los seres de “este mundo”. Alrededor mío, pude presenciar las almas de aquellos que vivieron la época en la que los bosques y el mar, eran el marco de su vida diaria. Yo me percaté de su presencia, y con ello los desperté de su letargo. Se acercaban con curiosidad: nadie había osado concentrarse en el Bosque, sin buscar nada a cambio. Nadie excepto yo, que me había sentado allí con el único objetivo de Estar junto al Bosque. Uno de Ellos llego a colocarse delante de mí, llego a indicarme el camino hacia lo que había sido su vida y muerte en tiempo pasados.
Me levante entonces, y seguí los pasos de una hojarasca, que ya no reposaba muerta, sino que vivía entre la arcilla. De repente emergí de aquel Hogar, apareciendo en una ladera de hierba alta y trigo verde. La niebla aun me rodeaba. Seguí caminando con la ayuda de un bastón “encontrado” en la salida del Bosque. Y por fin lo vi. Allí reposaba la cuna y tumba de las almas que permanecían detrás de mí. Allí reposaba su calma y su furia. Era el mar, y no otra cosa, lo que mantenía el equilibrio entre vida y muerte. Siempre fue así, para los que sabían darse cuenta. Es aquí, donde se pescaba, nadaba, reía, dormía, cantaba, luchaba,…nacía y moría.
Cuando me di la vuelta, otra vez el Aprendiz de Druida me hizo volver la cabeza a ese mar que pendía de la niebla. Súbitamente una gaviota resonó en la lejanía, abriéndose camino en la espesura con el solo batir de sus alas. Aquello fue el mensaje que la mañana quiso darme: a veces para ver el camino, solo hace falta levantarse, y batir las alas.
Volví tras mis pasos al campamento, con la convencida idea de que, lo que entraba en mis pulmones no era aire y vapor de agua: era el aire que Odín respiraba.