viernes, 11 de enero de 2013

Tren familiar


Acaban de salir por la puerta mis padres, tras 20 días de vacaciones en casa. Atrás quedan las navidades y nuestras conversaciones sobre la situación política, la escena laboral, mis perspectivas de futuro, mis amigos....

A pesar de la despedida, no puedo sentirme triste: he pasado unas muy buenas navidades con ellos. He conseguido disfrutar de su tiempo de la mejor manera posible: haciendo cosas juntos (ver películas, pasear, ir a la compra...) y hablando. Hablando mucho y expresando aquello que en meses no podremos hacer excepto por teléfono. Sin gestos, ni sonrisas, ni manos por el aire... Y no me venga nadie a decir que para eso está skype, porque mi padre no sabe encender un ordenador, y mi madre todavía me pide que le compré yo los billetes de avión. Además, no se puede comparar tener a alguien en una pantalla, a tenerlo a un metro de distancia en la cocina o el comedor.

Solo aquel que ha vivido alejado de sus seres querido sabe a lo que me refiero. Nada tiene que ver que te guste o no el lugar en el que vives, o lo que allí hagas, sino el hecho de quien te acompaña durante ese tiempo. Es un aspecto de la soledad diferente. Yo diría, que es su base más sólida.

Como aspecto negativo, aunque ellos hayan tratado de quitármelo de la cabeza, me quedo con la frustración que siento al verme sin medios, a corto y medio plazo, para valerme por mí mismo. Sigo dependiendo económicamente de ellos a pesar de sentirme con fuerza y preparación para trabajar, y eso me mata. Especialmente viendo como los recortes les afectan igual que a los demás, y yo no puedo hacer nada para remediarlo.

Es la situación que vivimos miles de jóvenes españoles, lo sé. Es deprimente. Pero que le ocurra a todo el mundo no consuela lo que siento.

Toda mi vida he hecho lo que se le pedía a alguien de mi edad: que estudiase y me formase. No solo aprobé y pasé curso tras curso, sino que me esforcé y conseguí méritos académicos. Sin embargo parece que no es suficiente.

Si busco trabajo cualificado me piden experiencia. Y si busco trabajo donde no pidan experiencia, se trata de trabajo no cualificado donde seré despedido al cabo de unos meses gracias al contrato temporal. Por no hablar de las tareas que me tocará desempeñar, tras todos estos años de estudio y esfuerzo.

Si busco estudios, las tasas se han multiplicado. Le sumo la manutención y ahí van los costes que he de pasarles a unos padres ahogados por la crisis.

Si miro en el extranjero, me piden idiomas, que sin títulos como el TOEFL, IELTS o cualquiera de ellos, costando alrededor de 130€ el examen, solo me sirven para hablar con los turistas de Sol.

Y así voy... mirando al futuro esperando un color diferente del presente. Cuento con el apoyo de mi familia, y con el mío propio, pero reconozco que a esta maratón, le añadieron más kilómetros de la cuenta. Me falta el agua, el azúcar, y dentro de poco, me faltará el aire.

Mis padres me piden constancia y que no desanime. Dicen que siempre he conseguido lo que me proponía, y esto solo es una prueba de mi capacidad por continuar. Algo así como la fe, pienso.

Así que no puedo echarme atrás. Es lo bueno, o malo, de tener una familia que te apoya, que cargas con mayor responsabilidad a la hora de tirar la toalla. El motor que me ha hecho avanzar estos años cierto es que va perdiendo fuelle, pero aún me queda algo de leña, y la inercia que llevo espero que me de una sorpresa estos meses venideros.

Ya veremos.

4 comentarios:

  1. Tiene que ser fustrante tu situación la verdad.
    Pero piensa que a la larga, aunque ahora parezca que no, seguro que acabas trabajando de algo que te guste y para lo que has estudiado y todo este tiempo duro de esperar se habrá terminado y se irá borrado de tu mente.
    Es lo que tu dices tener fe, paciencia y fuerza

    Animo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Celia, cruzo los dedos para que así sea :)

      Eliminar
  2. No son buenos momentos... Yo misma tras 5 años de mediana estabilidad laboral, llevo 2 añitos dando tumbos...Y como tu, me fui unos cuantos años, por ahí fuera!!!. Pero aprovecha las fortalezas que tienes, para tirar de ellas, sabes idiomas no?, pues lánzate por ahí, hay muchos trabajos fuera donde no te piden cursos que lo demuestren, si en una entrevista demuestras lo que sabes. Busca en la red eures, incluso de aupair, o el voluntariado europeo, o lo de las granjas en el extranjero wwoofing creo que se llama, una busca una manera medianamente sencilla para ir a un país que te guste, practicar el idioma, conocer gente y luego allí a buscarte la vida!! Muchos ánimos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. lo primero, bienvenida al blog volboretinha!!:) gracias por tu consejos, los tomaré en cuenta. Me llama mucho la atención los sitios que comentas, miraré a ver. Espero tener más suerte los próximos meses, porque de momento, pasar unos días buscando cosas me sabe a tiempo perdido :S

      beijinhos!

      Eliminar