domingo, 22 de febrero de 2015

La duda me espera en Nairobi

Fuente: www.elle.es
Bueno, ya he comprado los billetes para Nairobi. Vuelo a allí el próximo sábado y me quedaré en la ciudad por 10 días.

Reconozco que en principio andaba muy entusiasmado con volver a Nairobi y pasar unos días con K, la chica que conocí en mis vacaciones de navidad. Sin embargo con el paso de los días reconozco que me está entrando cierto miedo debido a nuestra falta de contacto recientemente y su actitud distante.

Resumiendo, K y yo nos conocimos en la noche de latina de Nairobi (como no podía ser de otra forma conmigo xD) bailando bachata y salsa. Me encantó desde el primer momento que la vi entrar en la sala de baile, y de hecho fui yo quien tomó la iniciativa pidiéndola bailar varias veces, y luego preguntándole a mi compañero de viaje sino le importaba cambiarnos a la mesa donde ella y su amiga estaban. Tras el baile latino, fuimos a una discoteca, y aunque su amiga no paraba de “buscarme” con ciertos bailes eróticos, y ella se fijaba en mi amigo (quien como buen americano no paraba de “arrimar” por detrás), yo tenía claro que ella era quien yo quería. Nos marchamos a los pocos días pero mantuve el contacto y cuando regresé a Nairobi la pedí que me hospedase por 4 días hasta fin de año, y fue genial. La chica me encantó a pesar de algunas confusiones a nivel emocional que ella estaba pasando. La noche de fin de año no fue muy buena porque de nuevo mi amigo y ella bailaron, a mi entender, excesivamente juntos... Pero en general he de decir que regresé a Somalia con ganas de volver a verla. Y así me lo hizo entender ella también.

Una vez de vuelta en Somalia, hablábamos casi todas las noches. Me hacía entender lo mucho que me echaba de menos y me decidí a buscar trabajo allí. No lo he encontrado todavía, pero voy a gastarme el salario de enero, febrero y marzo para ir a verla 10 días a Nairobi. Creo que queda claro lo que ella me importa. Sin embargo, en las últimas semanas casi no habla conmigo (solíamos chatear por la noches) si comparo con enero. Tuvimos dos pequeñas discusiones (una sobre la circuncisión que ya escribí en el blog, y otra sobre su forma de bailar con mi amigo y me encuentro con otra chica en Kenya durante las navidades), y no la veo tan entusiasmada por mi viaje como esperaba. De decirme todos los días “te echo de menos”, ha pasado a no hablar casi, y eso me activa las experiencias negativas que tuve con otras chicas. Me dice que ahora habla menos porque anda pasando un momento difícil (no la gusta su trabajo y tiene problemas de dinero para pagarse los estudios), pero quiere que vaya a verla, aunque no cree tenga mucho tiempo para mí. No sé.

Ayer la dije claramente que me gustaría me dijera si hay algún problema entre nosotros. No es la primera vez que conozco a una chica, me dice al principio lo mucho que la gusto, lo mucho que me echa de menos, etc etc Y cuando decido hacer un esfuerzo por ella, a nivel económico o emocional, resulta que ha perdido el interés por mí o simplemente ha conocido a alguien que le gusta más sin haberme dicho nada. Me ha causado mucho dolor ese tipo de situaciones hasta el punto de costarme confiar en nuevas chicas que me gustan. Cada vez que una chica me expresa lo mucho que la gusto, una luz se enciende en mi cabeza diciendo “no la creas, te la van a pegar otra vez”.

Ayer se cabreó conmigo tras leer lo que la dije. Me contestó que anda pasando por un mal momento y yo solo pienso en mí. Que no la comprendo. Que desconfío de ella.... Me dijo también que una amiga suya se ha quedado sin casa y posiblemente se quede en la suya durante esos 10 días que yo voy a visitarla. Yo ya no sé que pensar. Me dice que no tendrá tiempo de salir conmigo, pero en facebook veo fotos de fiesta con sus amig@s, y un tío escribiéndola comentarios a cada rato.


No sé si hago bien en desconfiar,, o si tal vez mi mente y experiencias anteriores me están jugando una mala pasada a mí (y a ella). Me encantaría que esos 10 días fueran la oportunidad para conocernos mejor y disfrutar del tiempo que no tenemos juntos, pero confieso que me asusta la idea de haberme gastado 2 sueldos en un vuelo donde todavía el suelo es resbaladizo.

lunes, 16 de febrero de 2015

Broncas

Fuente: www.coyunturaeconomica.com
El otro día tuve un encontranazo con el director de la escuela, que me ha hecho apoyar la idea de marcharme de aquí a final de curso.

El director de la escuela es un hombre cercano a los 40 años. Es bajito, calvo y muy enérgico. Me cae bien porque se le ve muy entusiasmado por su trabajo, y cuando está en la escuela las cosas funcionan mejor. Se tira medio año fuera (o más), para recaudar dinero (donaciones, patrocinadores...) y apoyar a los estudiantes que andan en universidades fuera de Somalia.

Sin embargo, también hay a gente que no les cae tan bien debido a su posición de jefe y malas formas en ciertas ocasiones. Una de ellas me toco vivirla a mí.

Se le conoce por ser muy ambicioso y competitivo. Yo también lo soy. No me gusta perder, y reconozco me cuesta aceptar mis errores. No tanto reconocerlos delante de los demás, sino aceptarlos de buenas formas. Suelo enfadarme conmigo mismo y con mis compañeros de equipo si no estamos haciendo las cosas bien. Fuera del deporte, me cuesta incluso perdonar. Pero no creo que lo suela pagar con los demás, o sea irrespetuoso.

El pasado jueves jugábamos un partido de baloncesto los profes contra los estudiantes, y el director era el arbitro. Los estudiantes, como siempre, comenzaron a jugar muy agresivos . Especialmente con un compañero que mide 1,90cm y tira muy bien desde fuera, y conmigo que soy el base y he jugado durante años. Ellos sabían perfectamente a quienes tenían que parar y así lo demostraban. Codazos, manotazos, empujones... Llegué a sangrar del labio por culpa de mi defensor que no paraba de instigarme. Yo obviamente me quejaba al director para que empezara a pitar faltas y parase ese tipo de juego. Él no aceptaba mis protestas y se cabreaba cuando se lo decía. En ningún momento pensé que le estaba protestando de mala manera o en exceso. El partido lo íbamos ganando por más de 16 puntos arriba, pero yo veía que no podría seguir a ese ritmo porque no teníamos cambios y los estudiantes cada vez nos defendían peor. Finalmente, comenzaron a remontarnos y en una de las tantas veces que me empujaron perdí el control del balón y me pitó falta técnica porque pensó estaba fingiendo.

Comenzó a gritarme muy enfadado, a ridiculizarme delante de la escuela diciendo que lloraba como un bebe, etc. Yo no le hice ni caso, pero reconozco que me sacó mentalmente del partido. Quedaban 10 minutos y los estudiantes nos pasaron en el marcador. Perdimos el partido por 2 puntos. El director se acercó a mí tras acabar el partido y yo le dije que no quería hablar con él tras haberme faltado el respeto. En qué momento le dije aquello!! Se puso a gritar como un loco diciendo “Fuuuuck you Daniel, go away with your fucking science, I can teach it for you” (soy el profe de ciencias). Todo el mundo alrededor se quedó en shock con su reacción. Yo mientras me iba de la cancha, y él alrededor gritando y provocándome. Finalmente me di la vuelta y le dije que no era capaz de aceptar cuando un jugador no está de acuerdo con su manera de arbitrar. Tuvo que venir un compañero a separarle de mí. Fue ridículo lo ocurrido. Especialmente por el triste espectáculo que dimos (no era mi intención ser parte de ello) a los estudiantes.

Unas horas más tarde dos profes vinieron a hablar conmigo. Me dijeron que no compartían la actitud del director, le pedirían que se disculpase, pero posiblemente yo también tendría que reconocer parte de la culpa para que se disculpase. ¿Culpa de qué? En ningún momento le falté el respeto como él hizo conmigo. Hablé con algunos estudiantes que estuvieron ahí, y estaban de acuerdo conmigo. Al día siguiente vino el mismo director a hablar a mi cuarto, junto con otros dos compañeros: basicamente se disculpó por su actitud afirmando que yo le provoqué. Yo no estaba de acuerdo, pero acepté poner de mi parte para que no volviera a ocurrir nada por el estilo. Luego por la noche, en una asamblea con los estudiantes, dijo que los dos nos arrepentíamos de lo ocurrido (cosa que es verdad, aunque yo sigo sin creer que provocase nada), y que esa no era la imagen que queríamos darles. Dijo que es importante saber ganar y perder.


En fin, que no me gustó lo que ocurrió, y además me hizo responsable del percance. Por mi parte, trabajaré con el mismo esfuerzo e ilusión hasta final de año, pero si encuentro otro trabajo para el año que viene, mejor que mejor.

martes, 3 de febrero de 2015

Choque genital de culturas

Campaña para promover la circuncisión masculina en África. Fuente: caregiverintl.net

Desde que escribí mi última entrada he vuelto a hablar con mi jefe sobre la idea de quedarme o no el año que viene en la escuela. Él ya daba por sentado que me quedaría, así que le comenté dejase de pensar de esa forma (y de divulgarlo a los compañeros) puesto que todavía no lo tengo claro. La escuela todavía me gusta (a pesar del inmenso trabajo diario) y los compañeros este año son geniales (parte de los cuáles renovará el año que viene) sin embargo considero que si elijo quedarme sin haber mirado otras opciones puede que me arrepienta. Lo mejor es buscar siempre lo mejor (valga la redundancia), y para ello no puedo aceptar lo primero que salga.

Inmediatamente me puse a mandar curriculums a diferentes colegios en Kenia. Sí, todavía quiero ser profesor durante un tiempo. Y sí, elijo Kenia por la bonita experiencia que viví en navidad allí, y por la chica que conocí.

Lo de esta chica suena un poco loco pero me gusta hasta el punto de querer mudarme. Solo nos conocimos por dos semanas, pero conectamos fuertemente. Desde que regrese a Somalia hablamos a diario. Aunque hemos tenido alguna confusión en general todo bien. Yo nunca pensé que se pudiera mantener o iniciar una relación sin el cara a cara, pero de momento he de reconocer que sino fuera por internet esto se habría acabado desafortunadamente.

Hoy me gustaría hablar de una de las confusiones (o la única) que hemos tenido. Bueno, más bien de como las diferencias culturales pueden afectar una relación. Concretamente, la parte sexual de una relación (sí, ya era hora de sacar el tema del sexo, lo echaba de menos xD).

Ayer mientras chateábamos comenzamos a hablar de sexo: de afinidades, gustos, … de repente sacó el tema de la circuncisión (masculina). Me preguntó que pensaba al respecto. Si he considerado circuncidarme (como podéis imaginar, no lo estoy). Me quede a cuadros. La respondí que igual que no apoyo la circuncisión femenina, tampoco la masculina. Discutimos un rato.

El valor cultural que en África y otras regiones (países musulmanes e Israel) tiene la circuncisión masculina es inmenso: es signo de pureza, limpieza y madurez. En el continente negro si no te circuncidas cuando llega el período de la adolescencia, significa que todavía eres un niño. No tienes valor. Se te ve como impuro, sucio... Queda feo. Con el caso de las niñas pasa algo parecido, pero tras las secuelas que deja, y las atrocidades cometidas (especialmente en Somalia) ha habido una gran campaña internacional para parar esa costumbre. Con los niños (hombres) no sucede lo mismo.

De hecho hace poco leí como una mujer en Ghana había denunciado a su marido (quien tenía otras esposas e hijos) por no estar circuncidado, teniendo este que someterse a un juicio comunitario y pasar por el rito que los niños pasan respectivamente. Imaginaos su vergüenza.

Bien, volviendo a esta chica y su indirecto mensaje sobre la circuncisión, obviamente al principio me lo tome a broma. Luego comenzó a decirme que no se siente segura (confidence) cuando el chico no está circuncidado, que si creía era más limpio, que si queda más bonito... De hecho me dijo que no practicaría sexo oral si el pene no esta circuncidado. Me jodió (especialmente lo último xD). ¿Acaso he de cortarme el pene simplemente para que ella se siente mejor? No es como cortarse el pelo!! Le hice saber mi malestar, y enseguida se retractó. Me dijo que realmente no le importaba y daba igual. Pero la ofensa ya estaba ahí.


No quiero culparla por cómo piensa porque en parte se debe a la cultura en la que se crió. Creo que está abierta a cambiar y aceptar que no hay motivos médicos o higiénicos por los que circuncidarse. Pero el hecho de saber que no le gusta una parte de mi por un mero hecho cultural, me fastidia. Sé que posiblemente me sienta incomodo la próxima vez que nos veamos, y puede que sea un limite para nuestra relación. De hecho me cuestiono si tal vez no fuera mejor circuncidarse y aceptar la cultura en la que ahora me desenvuelvo, pues querría quedarme unos años por África y no quisiera tener desencuentros.

sábado, 24 de enero de 2015

Retomar el blog


No escribo desde antes de navidad. Me siento culpable porque este lugar servía para expresar mis reflexiones y mantener contacto con gente a la que ya no puedo ver a menudo. Pero cada vez tenía menos tiempo, y la pereza ataca cuando lo encuentro libre. Sin embargo no tengo ninguna duda de que retomar el blog puede ayudarme a valorar lo que me ocurre y a aprender de lo que experimento aquí en Somalia.

Resumiendo, mis últimos meses han estado, como los anteriores, cargados de trabajo. A los cursos de 7º y 8º les he sumado el grupo B de los de 10º. Ahora enseño ciencias naturales a los pequeños, y biología a los mayores. Además continuo de encargado en el Operation Green, con la responsabilidad de establecer un huerto orgánico y reverdecer el campus escolar. Soy también el nuevo entrenador de baloncesto de los pequeños, y llevo a cabo un taller de música los jueves. Uno acaba agotado cada día, y sin embargo el trabajo no queda terminado normalmente.

Las dos grandes novedades que me han ocurrido fueron primero mis vacaciones de navidad en Kenya, y segundo mis planes de futuro laboral para el año que viene.

Kenya fue increíble. En julio estuve en Etiopía pero he de reconocer que me lo pasé mejor en Kenya, y posiblemente regrese. No solo me dio tiempo a salir de fiesta y divertirme (cosa que necesitaba urgentemente), sino que también pude visitar Masai Mara (uno de los grandes parques naturales del mundo, y como biólogo que soy, pues me encantó) y Mombasa (a pesar de los avisos de terrorismo, fue una de mis mejores decisiones). Uno de los puntos fuertes del viaje, y que todavía me atan a allí, fue conocer a una chica adorable. Apenas estuvimos juntos una semana y algo, de las 3 pasé allí, pero suficiente para gustarnos, y todavía mantener el contacto. Hablamos casi todos los días. Sinceramente me sabe mal que cada vez que conozco a una chica que me gusta, y que a su vez parece que le gusto, me tengo que marchar.

La segunda gran novedad de estos últimos meses fue el interés de la escuela para que renueve el contrato con ellos un año más. Me pagarían algo más, y aunque todavía sea poco para ahorrar o viajar a todo lujo, creo que sería una diferencia clave. También me han ofrecido trabajar menos horas en clase para gastar más tiempo en asuntos extraescolares como tareas de administración y desarrollo de la escuela, lo que también resulta muy interesante.

El problema viene que todavía no sé que debería hacer... Por una parte creo que esta escuela me esta sirviendo mucho a nivel de desarrollo profesional: he mejorado de manera increíble el inglés ya que el resto de empleados son americanos o somalíes; he aprendido mucho sobre materia de enseñanza y me he dado cuenta que me gusta mucho ser profesor; y el año que viene podría ahorrar algo de dinero a la vez que realizo algún proyecto de desarrollo. Sin embargo, a nivel personal me falta algo...


Reconozco que Kenya, y concretamente esta chica que conocí, han dejado huella. Me gustó volver a tener la oportunidad de conocer gente, bailar (lo echaba tanto de menos...), viajar, y tener mayor vida social de la que tengo en Somalia. Culturalmente Kenya es más abierto y diverso, y parece brindar oportunidades económicas. Pienso, si no sería mejor buscar otro lugar donde compaginar mi desarrollo personal con el profesional, pues aquí en Somalia parece no haber tiempo ni espacio para lo primero. O tal vez deba centrarme en este gran proyecto social que es la escuela, y dejarme de distracciones románticas.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Volando a Kenia

Jubba Airlines, la aerolinea con la que volare a Kenia por navidad. Fuente: www.nuxur.com
 Hace semanas que no paso por aqui. Y es que el internet no funciona desde entonces en el recinto donde los profes vivimos. Solo podemos conectarnos en la oficina, y cuando lo hago ahi, normalmente es para motivos de trabajo. No me siento muy comodo escribir en un ambiente tan publico a pesar de que nadie en la oficina hable espanhol. Pero hoy es diferente, y es que hace 3 dias que nos dieron las vacaciones de invierno (prohibido hablar de navidad aqui!).

No queda casi nadie en la escuela: solo se quedaron 10 estudiantes qu han de practicar para el examen de acceso a becas en enero, y otros pocos que tienen a su familia muy lejos (en otros paises o en Mogadiscio). De los profes, solo quedamos 4. Casi todos se han marchado de vuelta a casa, a EEUU, u otros paises africanos. Un companhero y yo ibamos a volar a Kenia ayer para pasar alli las vacaciones pero la aerolinea lo cancelo.

Fue terrible porque el viernes fuimos a Hargeysa para sacar dinero de la cuenta de telefono (si, aqui no contamos con cuenta bancaria, nos pagan por el movil, es genial)y sugeri visitar la oficina de la aerolinea para confirmar el vuelo. Bien, nos dijeron que no habia vuelos para Nairobi al dia siguiente, y que no figurabamos en ninguna lista de pasajeros. Me puse malo de oir aquello. Mientras el dependiente buscaba nuestros nombres en la lista de pasajeros del lunes, llegue a pensar que igual habiamos pagado por intenet en alguna web pirata en lugar d ela oficial de la aerolinea, o igual nos habiamos confundido de aerolinea. Pero que va: se trataba que habian cancelado los vuelos de los sabados en noviembre y habian borrado los datos de las reservas previas sin notificar nada. Si senhor, unos profesionales como la copa de un pino. Tuve que respirar varias veces cuando le mostramos los recibos del banco de mi companhero demostrando que habiamos pagado dos billetes de avion a su companhia, y luego el email de reserva de los billetes de la propia companhia, y nos explicaron lo sucedido. No quiero imaginar si llegamos a ir al aeropuerto directamente y nos vemos sin vuelos (sin vacaciones) y sin el dinero de los billetes.

Pero es la ultima que me pasa. La proxima vez ire directamente a la oficina y pagare en mano, y cogere los billetes directamente alli. Porque en julio cuando viaje a Addis Abeba fue tambien una confusion tremenda, teniendo que enviar el dinero de los billetes  un telefono particular, de uno de los dependientes, y esperando por email que me mandase los billetes despues.

En fin, es lo que tiene viajar por aqui. Espero que se me de bien Kenia. Seran mis primeras navidades fuera de casa, y pienso aprovechar al maximo los safaris y la vida nocturna de las grandes ciudades como Nairobi y Mombasa, a pesar del miedo que tienen mis padres por que me pase algo.

Feliz navidad

sábado, 15 de noviembre de 2014

Matar el tiempo libre

Niña somali en Kenia. Fuente: globaliving.org
Terminamos el primer trimestre el pasado martes, y comenzamos el segundo la semana que viene. Tres días más de vacaciones nos quedan.

Realmente no puedo decir que estén siendo vacaciones puesto que no hemos salido, ni vamos a salir, del internado en estos 7 días. Es muy aburrido, sinceramente.

No hay nada que hacer salvo corregir exámenes finales, preparar nuevas lecciones para el siguiente trimestre, jugar al baloncesto por la tarde, y ver una peli por la noche con algunos profes. Al menos, espero que mañana o pasado nos “saquen” a Hargeysa para comer o cenar.

El otro día hablaba con uno de los profes, Alex (uno de los más cercanos tras el “abandono” de mi querido compañero mexicano), sobre el ambiente laboral. Si bien es cierto que este año lo encuentro mejor que cuando llegué a la escuela en abril, mi compañero y yo coincidíamos que se siente cierta apatía o desinterés por hacer cosas juntos. Cosa que mejoraría mucho nuestro día a día.

Cuando llegué aquí pensé que era cosa de estadounidenses esto de no hacer cosas juntos, o no hablar durante la cena o la comida. Pensé que como otras países del norte, eran más fríos que nosotros, los mediterráneos. No creí que se tratase de conflictos entre nosotros, o falta de interés, sino más bien a algo cultural. Pero tras hablar con Alex, vi que no es así.

Ahora más que nunca pienso que vivir tanto tiempo en el mismo sitio, con la misma gente, sin otra cosa que trabajar te vuelve algo inerte. Como dije, ahora reina un clima bastante bueno si lo comparo con el ambiente que viví cuando llegué a finales de curso en abril, pero tal vez solo se necesita algo más de tiempo hasta que los nuevos profes de este año se comporten como los anteriores cuando vine: cada uno a lo suyo y listo.

Yo de momento trato de no darle mucha importancia pues poco puedo hacer para cambiar la situación. Siempre ofrezco mi habitación (una de las más grandes en la escuela) para ver una película juntos o jugar algún juego de mesa. Siempre me uno a los partidos de baloncesto, fútbol... Participo del club de lectura que dos profes han comenzado ahora, y fui el único que acompaño a otro de los profes cuando este sugirió hacer una hoguera por la noche. Vamos, que ando en todos los tinglaos.

Comprendo que cada uno necesite su espacio y tiempo, pero es cierto que veces resulta demasiado aburrido este lugar. Rodeado de profesores y estudiantes que solo piensan en trabajar.

Por el momento, yo ya acabé de corregir exámenes finales, continuaré jugando al baloncesto, ajedrez, fútbol... con quien quiera, y abriré mi casa para ver pelis por la noche o cualquier otra cosa. Lo que sea para matar el tiempo libre.

Ando también planificando mi viaje a Kenia en diciembre. Miro que sitios visitar, trato de encontrar algún couchsurfer que me hospedé y me ayude, y ojeo los hostales y tours en safaris. Voy con otro profe, y espero que el viaje superé al anterior en Etiopía.

jueves, 23 de octubre de 2014

Reverdecer la sábana somalí

Cultivo de okra. Fuente: http://bonnieplants.com/
Este sábado es el fin de año en el calendario islámico y no tendremos clase. Un respiro de 2 días (viernes y sábado) que vendrá bien para descansar y preparar las últimas semanas del trimestre..

Hoy quisiera hablar del trabajo escolar del que soy responsable: Operation Green (Operación Verde). En la escuela hay varias tareas de las que los alumnos han de encargarse, y en la que profesores y alumnos de cursos superiores tenemos que supervisar. Básicamente hay 5 grupos: limpieza de clases (unicamente alumnas de 7º y 8º); limpieza de los barreños donde los alumnos lavan sus platos; Road Building, manutención de los caminos de la escuela y del sendero que lleva a la aldea; enseñanza en el orfanato de Hargeysa; y Operation Green, para reverdecer la escuela y hacerla más sostenible.

Ningún profe se está ocupando de los grupos de trabajo, a excepción de mí (Operation Green) y otra profe que se encarga de las clases en el orfanato. Si bien es cierto que tiene menos clases en la escuela, y vino como voluntaria y no como trabajadora. Sin embargo, ya que encuentro el trabajo útil, inspirador y con capacidad de generar cambios, no me quiero quejar.

Generalmente, el propósito de los grupos de trabajo se basa en 4 razones: ahorrar dinero y empleados a la escuela, aprovechando tales recursos para otros fines; hacer participes a alumnos de las responsabilidades sociales y comunitarias; enseñar nuevos valores y conocimientos más allá del aula; castigar “físicamente” a los alumnos con malos comportamientos. A mí me gusta centrarme en la parte social y didáctica del trabajo, pero reconozco que si tengo a alguien trabajando menos que los demás, le hago desempeñar las tareas más duras, o más largas.

El año pasado participé como asistente (porque vine muy tarde, en abril), y con el antiguo responsable, dividimos las tareas y los estudiantes en dos grupos, del que cada uno era encargado respectivamente. Con mi grupo conseguí establecer un pequeño huerto de judías, okra y sandía (5 camas de 3 metros con tierra oscura, separadas por bandas de tierra blanca de 1 metro; 100 plantas en total), mientras que el grupo de mi compañero solo levantó 3 alambres de espino de 3 metros en un lado del huerto, para protegerlo de “los depredadores”. En general, los profes y encargados de los grupos de trabajo no se toman muy en serio las actividades a realizar. Una lástima.

Este año, si bien continúo con el huerto, mi atención está más centrada en la producción de compost y en la captación de agua de lluvia. No se pueden crecer plantas donde el suelo no da suficiente alimento, y el agua no sacia su sed. Aquí, donde el clima es muy árido, el suelo apenas tiene materia orgánica que le haga rico en nutrientes, y no acumula nada de agua. Por ello, quiero producir compost, y preparar el terreno para la recogida de lluvia en la estación húmeda y quedar prevenidos en la próxima estación seca.

Si bien estoy muy interesado en participar en este proyecto de reverdecimiento (Operation Green) reconozco supone un gran reto. A la apatía de los estudiantes por el trabajo, se añaden las condiciones climáticas y edáficas. De hecho, no se aprecia mucha vegetación por la zona. Menos aún en nuestra escuela, donde nos situamos en una colina y toda el agua que cae fluye hasta el valle dejando nuestros suelos igual de secos que al comienzo.

Si bien quiero mejorar ambos aspectos, la calidad del suelo (compost) y el aporte de agua (sistema de recogida de agua y riego por goteo), este año he planteado un nuevo concepto a la escuela en relación al último punto: en lugar de mover agua hasta las plantas, mover las plantas allá donde fluye el agua. Así, me he dedicado en los últimos días a observar donde terminan las cañerías y canalones para comenzar a plantar.


También hago debates con los estudiantes sobre temas medioambientales y sociales, y les hago responsables de algunas plantas. Veremos que tal sale el experimento al estilo WWOOF.