sábado, 15 de noviembre de 2014

Matar el tiempo libre

Niña somali en Kenia. Fuente: globaliving.org
Terminamos el primer trimestre el pasado martes, y comenzamos el segundo la semana que viene. Tres días más de vacaciones nos quedan.

Realmente no puedo decir que estén siendo vacaciones puesto que no hemos salido, ni vamos a salir, del internado en estos 7 días. Es muy aburrido, sinceramente.

No hay nada que hacer salvo corregir exámenes finales, preparar nuevas lecciones para el siguiente trimestre, jugar al baloncesto por la tarde, y ver una peli por la noche con algunos profes. Al menos, espero que mañana o pasado nos “saquen” a Hargeysa para comer o cenar.

El otro día hablaba con uno de los profes, Alex (uno de los más cercanos tras el “abandono” de mi querido compañero mexicano), sobre el ambiente laboral. Si bien es cierto que este año lo encuentro mejor que cuando llegué a la escuela en abril, mi compañero y yo coincidíamos que se siente cierta apatía o desinterés por hacer cosas juntos. Cosa que mejoraría mucho nuestro día a día.

Cuando llegué aquí pensé que era cosa de estadounidenses esto de no hacer cosas juntos, o no hablar durante la cena o la comida. Pensé que como otras países del norte, eran más fríos que nosotros, los mediterráneos. No creí que se tratase de conflictos entre nosotros, o falta de interés, sino más bien a algo cultural. Pero tras hablar con Alex, vi que no es así.

Ahora más que nunca pienso que vivir tanto tiempo en el mismo sitio, con la misma gente, sin otra cosa que trabajar te vuelve algo inerte. Como dije, ahora reina un clima bastante bueno si lo comparo con el ambiente que viví cuando llegué a finales de curso en abril, pero tal vez solo se necesita algo más de tiempo hasta que los nuevos profes de este año se comporten como los anteriores cuando vine: cada uno a lo suyo y listo.

Yo de momento trato de no darle mucha importancia pues poco puedo hacer para cambiar la situación. Siempre ofrezco mi habitación (una de las más grandes en la escuela) para ver una película juntos o jugar algún juego de mesa. Siempre me uno a los partidos de baloncesto, fútbol... Participo del club de lectura que dos profes han comenzado ahora, y fui el único que acompaño a otro de los profes cuando este sugirió hacer una hoguera por la noche. Vamos, que ando en todos los tinglaos.

Comprendo que cada uno necesite su espacio y tiempo, pero es cierto que veces resulta demasiado aburrido este lugar. Rodeado de profesores y estudiantes que solo piensan en trabajar.

Por el momento, yo ya acabé de corregir exámenes finales, continuaré jugando al baloncesto, ajedrez, fútbol... con quien quiera, y abriré mi casa para ver pelis por la noche o cualquier otra cosa. Lo que sea para matar el tiempo libre.

Ando también planificando mi viaje a Kenia en diciembre. Miro que sitios visitar, trato de encontrar algún couchsurfer que me hospedé y me ayude, y ojeo los hostales y tours en safaris. Voy con otro profe, y espero que el viaje superé al anterior en Etiopía.

jueves, 23 de octubre de 2014

Reverdecer la sábana somalí

Cultivo de okra. Fuente: http://bonnieplants.com/
Este sábado es el fin de año en el calendario islámico y no tendremos clase. Un respiro de 2 días (viernes y sábado) que vendrá bien para descansar y preparar las últimas semanas del trimestre..

Hoy quisiera hablar del trabajo escolar del que soy responsable: Operation Green (Operación Verde). En la escuela hay varias tareas de las que los alumnos han de encargarse, y en la que profesores y alumnos de cursos superiores tenemos que supervisar. Básicamente hay 5 grupos: limpieza de clases (unicamente alumnas de 7º y 8º); limpieza de los barreños donde los alumnos lavan sus platos; Road Building, manutención de los caminos de la escuela y del sendero que lleva a la aldea; enseñanza en el orfanato de Hargeysa; y Operation Green, para reverdecer la escuela y hacerla más sostenible.

Ningún profe se está ocupando de los grupos de trabajo, a excepción de mí (Operation Green) y otra profe que se encarga de las clases en el orfanato. Si bien es cierto que tiene menos clases en la escuela, y vino como voluntaria y no como trabajadora. Sin embargo, ya que encuentro el trabajo útil, inspirador y con capacidad de generar cambios, no me quiero quejar.

Generalmente, el propósito de los grupos de trabajo se basa en 4 razones: ahorrar dinero y empleados a la escuela, aprovechando tales recursos para otros fines; hacer participes a alumnos de las responsabilidades sociales y comunitarias; enseñar nuevos valores y conocimientos más allá del aula; castigar “físicamente” a los alumnos con malos comportamientos. A mí me gusta centrarme en la parte social y didáctica del trabajo, pero reconozco que si tengo a alguien trabajando menos que los demás, le hago desempeñar las tareas más duras, o más largas.

El año pasado participé como asistente (porque vine muy tarde, en abril), y con el antiguo responsable, dividimos las tareas y los estudiantes en dos grupos, del que cada uno era encargado respectivamente. Con mi grupo conseguí establecer un pequeño huerto de judías, okra y sandía (5 camas de 3 metros con tierra oscura, separadas por bandas de tierra blanca de 1 metro; 100 plantas en total), mientras que el grupo de mi compañero solo levantó 3 alambres de espino de 3 metros en un lado del huerto, para protegerlo de “los depredadores”. En general, los profes y encargados de los grupos de trabajo no se toman muy en serio las actividades a realizar. Una lástima.

Este año, si bien continúo con el huerto, mi atención está más centrada en la producción de compost y en la captación de agua de lluvia. No se pueden crecer plantas donde el suelo no da suficiente alimento, y el agua no sacia su sed. Aquí, donde el clima es muy árido, el suelo apenas tiene materia orgánica que le haga rico en nutrientes, y no acumula nada de agua. Por ello, quiero producir compost, y preparar el terreno para la recogida de lluvia en la estación húmeda y quedar prevenidos en la próxima estación seca.

Si bien estoy muy interesado en participar en este proyecto de reverdecimiento (Operation Green) reconozco supone un gran reto. A la apatía de los estudiantes por el trabajo, se añaden las condiciones climáticas y edáficas. De hecho, no se aprecia mucha vegetación por la zona. Menos aún en nuestra escuela, donde nos situamos en una colina y toda el agua que cae fluye hasta el valle dejando nuestros suelos igual de secos que al comienzo.

Si bien quiero mejorar ambos aspectos, la calidad del suelo (compost) y el aporte de agua (sistema de recogida de agua y riego por goteo), este año he planteado un nuevo concepto a la escuela en relación al último punto: en lugar de mover agua hasta las plantas, mover las plantas allá donde fluye el agua. Así, me he dedicado en los últimos días a observar donde terminan las cañerías y canalones para comenzar a plantar.


También hago debates con los estudiantes sobre temas medioambientales y sociales, y les hago responsables de algunas plantas. Veremos que tal sale el experimento al estilo WWOOF.

jueves, 16 de octubre de 2014

Cuidado, haram

Niña somalí en Hargeysa. Fuente: http://blogs.worldbank.org/voices/selling-my-ears-a-glimpse-of-the-future-in-somaliland

Una de las cosas difíciles de vivir aquí es respetar todo aquello que es haram.

Para aquellos que nunca hayan oído dicha palabra, haram significa prohibido en árabe, y esta relacionada con todo aquello que resulta pecado en el Islam. Por ejemplo, el grupo terrorista nigeriano Boko Haram, significa Lo Occidental (Boko en lengua hausa) Está Prohibido (haram).

Algunas de las cosas haram, son: mostrar el cabello en presencia de hombres: las mujeres han de cubrirse siempre, sin excepción. También han de cubrir los brazos hasta las muñecas, y las piernas hasta los tobillos. El cuello tampoco ha de mostrarse en presencia de hombres, pero al igual que las muñecas y los tobillos, normalmente es algo que se pasa por alto. En mi escuela por ejemplo, es típico que las chicas vistan camisetas de manga corta debajo del hijab (vestimenta islámica) cuando no están en clase. Tampoco pueden vestir pantalones si no es debajo de un vestido o falda, pues eso nos permitiría (a los hombres) ver sus piernas. En algunas familias y zonas del país, las mujeres han de cubrirse la cara, dejando solo los ojos libres; afortunadamente en la escuela esa regla no rige.

Las mujeres no han de mirar a un hombre a los ojos, y han de prevenir su compañía. La segregación de sexos es primordial: las habitaciones y baños para chicos y chicas están en zonas diferentes del internado. En clase están en divididos (chicas a la derecha, chicos a la izquierda, o viceversa) y no está permitido que hablen entre ellos a no ser que el profesor lo necesite y lo autorice para un ejercicio especifico.

Juegos y deportes: las chicas pueden ver como los chicos juegan al fútbol, pero no al contrario. A los hombres no les es permitido ver a las mujeres en una actividad física. Las mujeres no pueden trabajar en ningún trabajo de calle, por ejemplo, como barrenderas, constructoras, conductoras...

El contacto físico esta completamente prohibido (HARAM), a excepción de parientes cercanos. Tocar a a alguien del sexo contrario voluntariamente te vuelve impuro.

La música parece un asunto relativo. Depende de a quien pregunte, unos me dicen es haram, y otros me dicen lo contrario. En lo que todos coinciden es en la imposibilidad de que hombres y mujeres bailen juntos, o simplemente en el mismo lugar. Las mujeres no deben mover su cuerpo por diversión en nuestra presencia.

Se ha de respetar las 5 oraciones diarias, y durante el tiempo de rezo está prohibido tocar música o cantar.

Respecto a la comida, se ha de usar la mano derecha para comer o beber. No solo es irrespetuoso usar la mano izquierda, sino que es haram: prohibido. Oler la comida antes de comer es pecado también. Sorprende ver en los restaurantes que la carne, el pescado y las verduras siempre vienen cortadas. Por supuesto, nada de carne de cerdo, u alcohol.

Los animales en general no se ven como animales de compañía o mascotas, sino como utensilios o mercancía. Los animales más importantes son los camellos, vacas, cabras y ovejas, porque son el sustento de muchas familias, nada más. Los perros se les considera animales sucios, y tocarlos es haram (te vuelve impuro), aunque se permite usarlos para proteger el ganado. Los gatos están mejor vistos que los perros, pero igualmente, no se les acoge como mascotas.

No pueden ver ninguna película, reportaje, vídeo... en el que aparezca el más mínimo detalle asociado a la sexualidad: un abrazo, un beso, gente en bañador, una chica maquillándose... Generalmente, son los propios alumnos quienes censuran tales imágenes.


Es difícil para alguien proveniente de un país occidental. Eso no os quepa en duda.

sábado, 11 de octubre de 2014

Aniversario semestral

Tratando de hacer el pino con ayuda de Mokhtar, Hamze y Guled. Poco me queda del antiguo capoerista madrileño xD

Hoy hace 6 meses y dos días que llegué a Somalia. Ayer, además, fue el cumpleaños de mi madre. Persona básica para mí.

Muchos pensamientos de nostalgia en estos últimos día. Recuerdo el 7 de abril cuando en el aeropuerto de Barajas (Madrid) me despedía con besos de J; aquella chica que conocí por casualidad en una web de viajes (blablacar). Recuerdo la fiesta de despedida que tuve una semana antes con mis amigos, en la que no pude evitar ponerme a llorar a leerles lo importante que para mí resultaba este viaje. Recuerdo las palabras de adiós de mi madre al decirla que nos veríamos en año y medio. El silencio emocionado de mi padre al dejarme en la parada de bus. 7 de Abril, Madrid- Estambul. 8 de Abril Estambul- Dubai. 9 de Abril, Dubai- Hargeysa. Somalia. África al fin.

Siempre confieso que he de sentirme, y de hecho me siento, feliz de estar cumpliendo mi sueño. Pero se hace duro muchas veces. No solo es la distancia con mi familia, sino las cosas que me pierdo al no estar allí. Por supuesto, valoro lo que estoy ganando aquí pero me hubiera gustado felicitar a mi madre por su cumpleaños. Poder cuidar de mi abuela ahora que está en el hospital. O poder ver un partido de fútbol en el sofá con mi padre. Por no hablar de tomar unas cañas con mis amigos en el bar, o salir a bailar con alguna chica. Se echa mucho de menos.

Mi aniversario semestral en África ha coincidido con unos días en los que no he tenido contacto con mi familia. Dicen que andan muy ocupados, pero igualmente me cabrea que con más facilidades que yo para mandar un simple email, no lo hagan. Sé que la decisión de venir a África entraña las consecuencias de la distancia. Sé que mi relación con las personas que dejé allí, no volverá a ser la misma, básicamente porque el tiempo perdido, produce el olvido. Pero cuesta aceptarlo.

Imagino que siempre me quedará un encuentro en el que recordar viejas historias, pero el día a día, será algo que no podré demandar a quienes dejé hace 6 meses y dos días.

Asusta no poder contar con ellos cada día. Jode que ellos tampoco cuenten conmigo. Pero lo contrario sería egoísta, pues cada uno tiene su vida. ¿No?


Estoy feliz de haber venido. Pero se extraña el hogar. Se extraña su compañía.

viernes, 3 de octubre de 2014

Acerca de Al-Shaabab

Miembros de AlShaabab marchan a Mogadishu. El gobierno de Somaliland anunció hace dos años amnistía para todo joven militante que abandonara el grupo terrorista.
Terminó la primera mitad del primer trimestre. Ahora tenemos 5 días de descanso... Bueno, más bien, 5 días para seguir preparando lecciones y próximas clases. Aquí nunca falta trabajo.

Me hubiera gustado salir con algunos profes a Etiopía pero continúan los problemas de seguridad en la frontera y no nos han dado el visado desde la embajada etíope para poder cruzar el país en bus. La única forma era obtener el visado en el aeropuerto, pero los vuelos no merecen la pena para solo un par de días, y 30 minutos de viaje (300 dolares el vuelo; 3 dolares el bus).

Hace un mes y pico nos avisaron del riesgo de posibles ataques en nuestra región por parte de AlShaabab debido al asesinato de su líder por parte de EEUU. El riesgo era serio y se incrementaron las fuerzas de seguridad en todo Somaliland, especialmente allí donde había extranjeros. Nosotros, por ejemplo. En nuestra escuela recibimos más soldados para doblar las guardias y la vigilancia. Pusieron alambre de espino en los muros, y nos prohibieron salir de la escuela y hablar del tema.

Afortunadamente, hace un par de semanas nos dijeron que el grupo terrorista había sido dañado seriamente tras la caída de su líder, y no esperan ataques. El líder, Ahmed Godane, además de ser un astuto político, capaz de atraer a jóvenes y mayores en lucha sagrada contra los (infieles) extranjeros en tierra somali, fue capaz de eliminar (matar) a todos aquellos que dentro del grupo podían reemplazarle, y ahora que él no está, no queda nadie con la suficiente influencia o apoyo para sustituirle. Por otro lado, AlShaabab ya no cuenta con el respaldo de la población como sucedía anteriormente, debido a sus continuos ataques donde gran parte de las victimas son musulmanes. Han nombrado como nuevo líder a un comandante, pero no se espera mucho por parte de él.

Para poner un poco en contexto, AlShaabab nació tras la caída de las Cortes Islámicas. Las Cortes Islámicas surgieron en Mogadishu como un intento de parar la guerra civil entre milicias, asociadas a los diferentes clanes, que se disputaban el poder tras la caída del dictador Siad Barré. Las Cortes eran una unión de los diferentes Sheihks, o lideres islámicos, que buscaban el nexo de la religión como punto de inicio para la paz. Ni que decir tiene, que este grupo suscitó oposición por parte del “gobierno” local (impuesto por fuerzas extranjeras) y las milicias de los distintos clanes. Aunque, consiguieron parar la violencia en la capital, expulsando a las milicias terroristas, ganándose así el apoyo de la población civil, también generaron rencor por parte del gobierno local, quien les acusó de islamistas y solicitó ayuda a EEUU, Etiopía... Estos países intervinieron velozmente, y acabaron con el poder de las Cortes en Mogadishu. Pero el resultado no fue otro que la creación de un nuevo grupo más radical y fuertemente armado: AlShaabab (La Juventud). Como las Cortes, su punto fuerte era la imposición del Islam como punto de unión entre los somalíes, y la yihad (guerra sagrada) contra los infieles (fuerzas extranjeras). La cultura se islamizó y la paz volvió a base de “media luna y espada”.

Desde su creación, el objetivo de AlShaabab ha sido siempre expulsar del país a las fuerzas extranjeras que tratan el conflicto somalí, al tiempo que expanden su interpretación del Islam. No solo han matado a extranjeros (o somalies que colaboran con fuerzas extranjeras) en Mogadishu y el sur de Somalia, sino que también han matado en países interventores como Uganda, o Kenia. En el norte, en Somaliland, no han matado, se dice, porque su líder (el asesinado recientemente) era de Hargeysa (capital de Somaliland), y el gobierno aceptaba “no molestar” a su familia si el grupo no mataba dentro del territorio. Igualmente, el líder anterior a este último era de Abaarso, una aldea cercana a la capital. Vamos, que vivo cerca del nido enemigo xD.

Sin embargo, como dije anteriormente, las posibilidades de un ataque a la escuela parece lejano debido al último golpe recibido. Aunque los estudiantes y los profesores hemos recibido instrucciones sobre como actuar en caso de ataque, deseo y espero no lleguemos a necesitarlas, y pueda disfrutar de mi estancia en el país sin ningún acto de violencia.  

viernes, 12 de septiembre de 2014

Brindo por el fútbol!

Niños jugando al fútbol en Hargeysa. Fuente. www.mckenziecollege.com
Hoy jugué al fútbol con los estudiantes.

Siempre he sido más de baloncesto y otros deportes, ya que de pequeño mi padre nunca quiso inscribirme a un equipo de fútbol como si hizo con otros deportes. Sin embargo, aprendí a jugar en la calle, primero con mi padre, y más tarde con los chicos del barrio.

Mi padre fue jugador en un equipo local e incluso llegó a cobrar dinero por mes. Además de fútbol, se le daban bien otros deportes como el tenis, y nadar. Por lo que desde pequeñitos, mi hermana y yo hemos crecido practicando deporte. A los 6 años me inscribieron en la escuela de baloncesto del CP Fátima, una de las canteras del Estudiantes CB (uno de los equipos de la ACB), y un año más tarde mi hermana y yo empezamos con el taekwondo. Cuando nos mudamos de Madrid un pueblo de las afueras continuamos con las artes marciales, y más tarde empecé a jugar al pin-pon (deporte que me encanta por la rapidez y agilidad). A los 14 años volví al baloncesto, en el equipo local. Allí fue donde conocí a gran parte de los amigos que todavía conservo en aquel lugar. Jugué 3 años allí, y luego dos años más en equipos de los pueblos vecinos. Por el camino, jugaba al futbol en la calle, o al tenis con mi padre algún que otro fin de semana. Y por supuesto en verano, me dedicaba a nadar, ya que fui socorrista durante 5 años.

Me encanta el deporte, lo confieso. Me afecta mucho al carácter, de hecho. Ganar o perder. Por suerte, no se me da mal. Incluso cuando he estado en otros países, siempre he tratado de no perder forma. En Suecia me apunté a un gimnasio y jugué al baloncesto con el equipo local. Y en Brasil comencé con la capoeira.

Aquí en Somalia, juego mucho al baloncesto con los estudiantes y hago gimnasia en una zona que la escuela tiene reservada con mancuernas y barras. Al fútbol apenas me he acercado, ya que ando con problemas de rodilla y por ser español tienen muchas expectativas conmigo. Sí, me asustaba decepcionarles. Al baloncesto por lo menos, ya les he demostrado que no se me da mal.

Hoy como decía me he atrevido a jugar un partido con los estudiantes mayores. Un éxito: he marcado 4 goles de los 7 totales de mi equipo. Hemos ganado ya que el otro equipo marcó 4 goles. Lo mejor no ha sido el número de goles, que la verdad no está nada mal para ser la primera vez que juego con ellos, sino cómo han sido los goles: dos de cabeza, dos con regates rápidos. Uno comprende por qué el fútbol mueve países cuando está dentro del campo y siente la euforia con cada gol. Especialmente aquí, donde la pobreza y la falta de oportunidades son pan de cada día, marcar un gol supone un aliento de esperanza. Aquí, donde los campos son de tierra, repletos de hoyos y piedras; donde los niños juegan descalzos o con sandalias, y las porterías son dos rocas, un gol es una pequeña victoria. Cada vez que marcaba un gol, parecía que lo marcaban ellos y no yo por su manera de celebrarlo. Mi cara era un poema cada vez que venían todos gritando para celebrarlo. Ni que decir tiene que adoran cada uno de los jugadores de la liga española.

Me da nostalgia recordar los partidos de fútbol que veía con mis amigos en los bares (los clásicos y derbis especialmente), como mi padre me enseñaba a rematar de cabeza en frente de casa, o aquel partido en la arena de Conil de la Frontera, hace casi 6 años. Espero que mi amigo, aquel que siempre le recuerdo como me lleve la pelota en un contrabalón que disputábamos, eche una sonrisa al leerme. Le mando un abrazo a él, y a todos los que crecimos rodeados de deporte. Somos la nación del deporte, a pesar de las últimas derrotas en los mundiales.



domingo, 7 de septiembre de 2014

Solo pienso ti, mujer

Fuente: sxmperspective.blogspot.com
La pasada semana salí con algunos profes por la ciudad. Hacía tres semanas que no pisaba Hargeysa, y tanto tiempo recluido en la escuela me tenía cansado. Fue bueno, porque pudimos compartir unas horas en un sitio diferente dando espacio a otras cosas que no estuvieran relacionadas con las clases.

Sin embargo, de entre todos los temas que salieron mientras tomamos té o paseábamos por el mercado, el más divertido y el que más atención llamaba era mi encuentro con una profe keniata.

Antes de irme de vacaciones a Etiopía en julio, tuvimos una cena de despedida (los profes del curso pasado) con el director de la escuela y los padres del Consejo Escolar (una asociación formada por padres y familiares que asesora a la escuela). Al terminar la cena, nos quedamos hablando un rato por allí, y como el lugar era un hotel, había bastantes mesas a nuestro alrededor con gente. Desde una de las mesas, dos mujeres me llamaron. Al acercarme pude comprobar que no tenían aspecto somalí, y como más tarde me confirmaron, eran de Kenia, y trabajaban como profesoras en otra escuela internacional. Casualidad que se trata de la escuela considerada como la segunda, o la mejor, del país junto con la nuestra. El caso es que una de ellas parecía bastante interesada en mí y me propuso volver a vernos cuando terminasen las vacaciones de verano. Así que en cuanto llegué a Hargeysa, hace tres semanas, la escribí para vernos.

En principio no estoy interesado en otra cosa que en conocerla como amigo. Porque de verdad que a veces se hace duro estar siempre en el mismo lugar, con la misma gente. Aunque no descarto que pueda pasar algo más. Físicamente no me gusta nada, pero es que no hay otra cosa. Reconozco estar pasándolo mal en el plano sexual. Es muy difícil, pero puede ocurrir. Difícil no solo porque no me guste, sino por los problemas de logística: aquí no te puedes acostar con alguien simplemente porque os apetezca. Nada de complicidad sino se trata de tu esposa, y obviamente, en privado. La única opción sería alquilar un coche o algo por el estilo. Porque incluso si quisiera irme con ella a un hotel, podría ser reconocido por alguien y ocasionaría problemas a la escuela, y a la propia chica. Por no hablar de mí mismo. Aún recuerdo aquel profe americano que fue encarcelado por traer una amiga a su casa (dentro de la escuela!).

Ella parece interesada. Al menos esa es mi apreciación al leer los sms que me manda, y la forma en que hablaba conmigo el viernes. Porque aunque no quiso encontrarse conmigo y el resto de profes de la escuela, si me invitó a sentarme con ella y su otra amiga en una mesa al otro lado de la cafetería donde estábamos. Me dijo de visitar la casa donde viven todos los profes de Kenia que trabajan en su escuela. Lo que es interesante, porque como dije arriba, siempre viene bien ver caras nuevas, y además, conocer gente de Kenia me puede venir bien, pues quisiera visitar ese país tarde o temprano. Lo malo fue que llegó una hora tarde, y apenas pudimos hablar 20 minutos. Hubiera querido que fuese más atractiva, para que lo voy a negar, pero son cosas que no está bien desear.

Por otro lado, han llegado dos profesoras nuevas. Una marroquí y otra somalí, ambas educadas en EEUU, por lo que se comportan como occidentales. La somalí es bastante reservada, especialmente los primeros días, y físicamente muy atractiva. Da clases de informática y geografía a los pequeños de 7º y 8º (11 a 13 años). La marroquí parece muy simpática, y viene como voluntaria. Impartirá un curso de autoliderazgo, en el que basará su proyecto fin de carrera, y dará clases de habla y escucha a los de 7º.


Como veis, no puedo dejar de pensar en mujeres. Especialmente en las nuevas. Es lo que tiene vivir en un lugar con segregación por género. No quiero imaginar como será mi vuelta a Madrid, donde he vivido tantas buenas experiencias. Prometo hacer el próximo post de algo diferente. Por ejemplo del caso de una profesora (si, de nuevo una chica) que es de Virginia (EEUU) y se convirtió al Islam. Es la primera vez que conozco a alguien converso, y la verdad me llama mucho la atención.